Orígenes
Los etnólogos encuentran en el carnaval elementos supervivientes de antiguas fiestas y culturas, como la fiesta de invierno (Saturnalia), las celebraciones dionisíacas griegas y romanas (Bacanales), las fiestas andinas prehispánicas y las culturas afroamericanas.
A comienzos de la Edad Media, la Iglesia católica propuso una etimología de carnaval: del latín vulgar carnem-levare, que significa ‘abandonar la carne’ (lo cual justamente era la prescripción obligatoria para todo el pueblo durante todos los viernes de la Cuaresma). Posteriormente, surgió otra etimología, que es la que en la actualidad se maneja en el ámbito popular: la palabra latina carne-vale, que significa ‘adiós a la carne’.
Jacob Burckhardt, historiador del siglo XIX, sostenía que «carnaval» deriva de carrus navalis, una procesión romana dedicada a Isis para abrir la temporada de navegación en marzo. Esta festividad, el Navigium Isidis, incluía desfiles de máscaras y la botadura de una nave floral. Burckhardt argumenta que, no obstante las persecuciones cristianas sobre los paganos del siglo IV, este rito habría quedado como resto de la Antigüedad en el carnaval moderno.
A pesar de esta propuesta, la mayoría de los estudios etimológicos tradicionales señalan, como dijimos, que el término proviene del latín medieval carne-levare (‘abandonar la carne’) o carne-vale (‘adiós a la carne’).
¿De qué dependen las fechas del carnaval y por qué varían cada año?
Dependen de una sola cosa: de la fecha de la Pascua (Domingo de Resurrección). Y la Pascua no es fija.
Desde el Concilio de Nicea (año 325), la Pascua se celebra el primer domingo después de la primera luna llena posterior al equinoccio de primavera en el hemisferio norte (21 de marzo). Es decir, para fijar la Pascua intervienen el calendario solar (equinoccio) y el ciclo lunar (luna llena), y luego se ajusta al domingo siguiente. Es por eso que puede caer entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
Como el carnaval ocurre antes de la Cuaresma, su fecha también es siempre variable, porque depende de un cálculo que combina sol, luna y tradición religiosa
¿Y por qué varían tanto las fechas? Porque la Pascua combina el movimiento lunar (que no coincide exactamente con el calendario civil). Es más bien una fórmula astronómico-religiosa heredada de la tradición cristiana.
Significado del agua en los días de carnaval
Purificación y bautismo: Las culturas andinas usaban el agua en ritos de nacimiento o matrimonio, y el cristianismo adoptó el agua para la purificación antes de la Cuaresma, una época de ayuno.
Fertilidad y abundancia: El agua es vital para la agricultura, y las fiestas de carnaval con agua honran la tierra y la siembra, especialmente en culturas indígenas.
Transgresión y desorden: El carnaval es un periodo de inversión de roles, y el juego con agua, o «guerra de agua», permite un desahogo caótico y divertido antes de la solemnidad de la Cuaresma, a menudo con bromas y empapando a otros. En Argentina y en Bolivia, se utilizan las bombitas de agua, globos pequeños que se rellenan de agua y se arrojan a modo de juego o broma. En Bolivia y en Ecuador, el uso del agua está muy arraigado en los rituales andinos de florecimiento, y los globos con agua simbolizan alegría y transgresión.
Origen veneciano (siglo XVIII): Una teoría popular sugiere que en Venecia se empezó a mojar a quienes desfilaban con velas, para apagar su «purificación inmerecida», mezclando el conflicto social con el elemento acuático.
Último baño antes de la Cuaresma: Se creía que bañarse durante la Cuaresma traía mala suerte, por lo que el carnaval era la última oportunidad para un baño completo, una idea que se radicalizó con globos, cubos y baldes.
Glosario del carnaval
Antifaz: Máscara pequeña que oculta los ojos. Originalmente, el antifaz formaba parte del traje veneciano de dominó negro (de dominus, ‘señor’), que consistía en un manto negro y largo que cubría todo el cuerpo, además de una capucha.
Bajada: Parte final del espectáculo de la murga uruguaya, cuando se despiden.
Bandas: En Bolivia, las bandas de carnaval, conocidas como bandas de bronce, son agrupaciones musicales masivas que interpretan ritmos folclóricos para acompañar las danzas de alrededor de 50 fraternidades. En la ciudad de Oruro, destacan alrededor de 5.000 músicos en más de 30 bandas.
Blocos: Fiestas callejeras gratuitas, masivas y espontáneas, esenciales en el carnaval brasileño (sobre todo en Río de Janeiro), donde grupos de personas desfilan al ritmo del samba.
Calipso: Género musical característico de Costa Rica y Venezuela que utiliza tambores de acero y el cuatro.
Cambódromo: Oficialmente llamado Parque Lineal Mutualista, y también conocido como corsódromo, es un paseo peatonal de 40 hectáreas ubicado en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), que se extiende a lo largo de cuatro kilómetros, donde cada año se desarrolla el carnaval.
Careta | máscara: Objeto con el que una persona se cubre la cara para no ser reconocida. Forma parte de muchos disfraces y a menudo adopta la forma de un animal, un rostro humano o algo imaginario. El origen de las máscaras de carnaval hemos de buscarlo en las máscaras medievales venecianas. Los habitantes de esta ciudad las usaban para ocultar su rostro entre el 26 de diciembre y el inicio de la Cuaresma. El objetivo parecía estar en disfrutar del placer de la carne sin ser reconocido. Y, bajo esta careta, se producían también muchos actos violentos amparados en el anonimato de los delincuentes. Famosos fueron los bailes de máscaras, eventos de la alta sociedad veneciana. Estos actos festivos se popularizaron a partir del Renacimiento y disfrutaron de un momento de gloria en la Barcelona decimonónica.
Carnaval | Carnestolendas: Celebración que tiene lugar inmediatamente antes de la Cuaresma y es de fecha variable (entre febrero y marzo, según el año); culmina en el Miércoles de Ceniza. Su origen etimológico es incierto. A pesar de las diferencias que su celebración presenta en el mundo, su característica común es la de ser un período de permisividad, cierto descontrol, burla religiosa y crítica social.
Carnavalear: Festejar el carnaval con todos los rituales propios de este período. | Divertirse, salir de juerga.
Carnavalero, carnavalera: En España y en Bolivia, persona a la que le gusta ir a fiestas, divertirse, sobre todo en carnaval. | Referido a todo lo que tenga que ver con el carnaval.
Carnavalito: En Argentina, es una danza típica norteña. En Bolivia, este ritmo folclórico de origen prehispánico es tradicional en zonas altiplánicas y vallunas, al ritmo de quenas, charangos, bombos y erques. En Panamá, los carnavalitos suelen celebrarse el viernes y el sábado siguientes a los días oficiales del carnaval, manteniendo la música, el uso de trajes típicos o disfraces y el espíritu festivo, aunque en un ambiente más local y menos institucional que los desfiles principales. De alguna manera, es una fiesta más privada, que extiende la fiesta carnavalesca hacia toda la comunidad y facilita la participación popular directa sin la estructura formal de reina, comparsas o carrozas.
Carroza: Plataforma decorada, ya sea construida sobre un vehículo como un camión o remolcada por uno, que forma parte de muchos desfiles festivos, como los del Carnaval de Río de Janeiro (Brasil), los de Corrientes y los de Gualeguaychú (Argentina). En el Carnaval de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, las carrozas llevan a las reinas que representan a cada comparsa.
Chirigotas: Comparsas o bandas, de extensión variada, que, disfrazadas, cantan canciones humorísticas con una crítica social y política. A menudo, desfilan por las calles de las ciudades y participan en determinados concursos. Se consideran el antecedente de las murgas argentinas y uruguayas.
Comparsa: Grupo de personas que, ataviadas de forma similar, frecuentemente con intención jocosa o sarcástica, participan en una fiesta popular.
Confeti: Conjunto de pedacitos de papel de varios colores y formas, que se arrojan las personas unas a otras en los días de carnaval y, en general, en cualquier otra celebración festiva. En Argentina, papel picado. En Venezuela, papelillo. En Chile, chaya. En Bolivia, mistura o mixtura.
Corso: En Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, desfile con carrozas, comparsas y personas disfrazadas, generalmente durante la época de carnaval.
Corsódromo: Instalaciones destinadas a los desfiles de los corsos en los carnavales argentinos, en especial el de Corrientes.
Cuaresma: Período desde el Miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo, y que se caracteriza por ser un tiempo de penitencia, ayuno y abstinencia.
Cumbiódromo: Instalaciones destinadas a los desfiles de carnaval en Barranquilla (Colombia).
Culeco: En el contexto panameño, el culeco consiste en que grupos de personas —habitualmente en plazas o calles céntricas— se reúnen para bailar y mojarse mientras los camiones rocían chorros de agua desde temprano en la jornada, acompañados de música, canto y fiesta, durante los cuatro días de Carnaval. La reina o princesa del lugar va en su carruaje amenizando y liderando a la multitud que baila y pide agua. El término está fuertemente asociado a la experiencia física del carnaval, a la interacción popular y a la dimensión colectiva de juego. En registro cultural puede aparecer como un sustantivo indivisible (hacer culeco, ir al culeco).
Cuplé: Parte central cantada de la murga o del espectáculo de humoristas donde se parodian personajes o situaciones.
Diablico: En Panamá, los diablicos —especialmente los «diablicos sucios»— participan en desfiles y comparsas con máscaras y trajes coloridos, ejecutando danzas y pasos coreográficos al compás musical, como parte de la tradición carnavalesca que mezcla sátira, ritos de inversión y festivo desenfreno. No coincide con una figura demoníaca religiosa: su rol es performativo y vinculado a la fiesta colectiva y a la risa.
Humoristas: En Montevideo (Uruguay), agrupación carnavalera cuyos integrantes crean guiones totalmente originales para hacer reír.
Llamadas: En Montevideo (Uruguay), desfile típico popular realizado por comparsas que bailan candombe al compás de tamboriles.
Lubolos: Bailarines de comparsa candombera.
Madama: En el carnaval venezolano, mujeres disfrazadas con trajes coloridos y turbantes.
Maracatú: Combinación de música y danza afrobrasileña del Carnaval de Pernambuco; en concreto, de Recife. Su llegada está relacionada con la presencia de los esclavos africanos en los ingenios de azúcar.
Mascarada: Comparsa de máscaras.
Medio Pintos: Personajes fundamentales del carnaval de El Callao, en el estado Bolívar (Venezuela). Su nombre proviene de una antigua dinámica de «extorsión» amistosa que resume su esencia: «O me das un medio (una antigua moneda de 25 céntimos) o te pinto». Van vestidos solo con pantalones cortos y tienen todo el cuerpo, desde la cabeza a los pies, cubierto por una mezcla espesa y brillante de carbón molido, melaza y agua.
Murga: Conjunto musical de carácter callejero, característico de diversos países de América Latina, España e Italia, integrado principalmente por instrumentos de viento y percusión, que interpreta ritmos repetitivos y enérgicos destinados a animar desfiles, comparsas y recorridos durante el carnaval. | En Argentina, conjunto de alrededor de quince o veinte personas, generalmente del mismo barrio, que se reúnen para salir en carnaval a bailar y a cantar por las calles canciones picarescas y satíricas, acompañadas por diversos instrumentos de percusión. En Uruguay, conjunto de diecisiete componentes: un director escénico y coral, trece personas que componen el coro o «cuerda de voces», divididos según su tono de voz, y tres integrantes que conforman la «batería», compuesta por platillos, bombo y redoblante. En las últimas décadas, su integración es mixta. En Panamá, la murga se asocia al desplazamiento, al ruido festivo y a la expansión sonora del espacio público. Su función es dinámica y colectiva, no contemplativa; es una música de tránsito y exaltación.
Parodistas: En Uruguay, agrupación carnavalera cuyos integrantes crean situaciones de humor basadas en una historia o personaje ya creado.
Popurrí (o salpicón): Parte de la murga uruguaya que consiste en un resumen rápido de noticias y chismes del año.
Retirada: Parte final de la murga uruguaya antes de irse del escenario, que se caracteriza generalmente por ser un momento emotivo y reflexivo.
Resbaloso: Personaje icónico de los carnavales panameños, documentado desde principios del siglo XX, que se caracteriza por un comportamiento lúdico y transgresor, utilizando pintura corporal o sustancias deslizantes para interactuar con el público mediante persecuciones simuladas y bromas, especialmente durante los culecos. Representa la figura del «caos controlado» y la inversión del orden social propia de la festividad. Aunque su presencia ha disminuido por regulaciones de seguridad, permanece como un referente histórico del folklore urbano y la sátira festiva en el istmo.
Samba: Danza popular de origen afrobrasileño, cantada, de ritmo rápido, sincopado y compás binario.
Sambódromo: Instalaciones destinadas a los desfiles de las escuelas de samba en los carnavales brasileños.
Serpentina: Tira de papel arrollada que en carnaval o en otras fiestas se arrojan las personas entre sí, teniéndola sujeta por un extremo.
Tablado: En Uruguay, escenario, muchas veces en clubes o barrios, donde actúan los conjuntos durante el carnaval.
Toldo: (En el contexto de los carnavales panameños) Espacio festivo temporal instalado durante los carnavales, consistente en una estructura techada —con o sin laterales— que funciona como centro de reunión social, punto de venta de bebidas y alimentos, y escenario informal para música, baile y convivencia. El toldo carnavalesco es un núcleo de sociabilidad popular que articula la vida diurna y nocturna de la fiesta, especialmente en comunidades rurales y semiurbanas. La expresión «ir al toldo» implica no solo acudir a un espacio físico, sino participar activamente de la dinámica social del carnaval. Desde una perspectiva lexicográfica, el toldo en el carnaval panameño presenta un proceso de especialización semántica por uso cultural, donde el objeto físico (estructura) se transforma en espacio simbólico de pertenencia y celebración colectiva.
Tonada: En Panamá, canto satírico o melodía característica que identifica a una tuna, comparsa o agrupación durante los carnavales. Suele ser repetitiva, festiva y fácilmente reconocible por el público, que la corea o baila al escucharla. En los carnavales, la tonada cumple una función identitaria: distingue a cada grupo, marca el ritmo del desfile y refuerza la pertenencia colectiva. No es solo música; es señal sonora de presencia y rivalidad festiva.
Cómo se festeja el carnaval en diversos países
Argentina
El carnaval en Argentina es fascinante porque no es uno solo; según la región del país donde se celebre, cambia completamente de ritmo, color y significado. Por ejemplo, en Gualeguaychú (Entre Ríos), el carnaval es el más parecido al de Río de Janeiro y tiene lugar en el corsódromo, donde hay enormes carrozas alegóricas y comparsas cuyos integrantes están vestidos con plumas y lentejuelas; en la quebrada de Humahuaca (Jujuy), el carnaval es, quizás, el más auténtico y místico, ya que fusiona tradiciones españolas con ritos ancestrales de los pueblos originarios, comienza con la extracción del «Pujllay», el «Desentierro del Diablo», un pequeño muñeco que representa al diablo, y finaliza con el «Entierro del Diablo», donde el muñeco vuelve a la tierra hasta el próximo año.

En tanto, el carnaval de Corrientes (ciudad que se proclama Capital Nacional del Carnaval) combina el desfile de comparsas en la calle con shows teatrales en un anfiteatro donde estas representan historias completas mediante coreografías. Los bordados de los trajes en Corrientes son considerados verdaderas piezas de artesanía, realizados a mano durante meses.

Finalmente, el carnaval porteño (Ciudad de Buenos Aires) se destaca por la murga, una expresión de resistencia y crítica social declarada Patrimonio Cultural, cuyas distintas manifestaciones se desarrollan en las calles de la ciudad. Las características principales de los integrantes de las murgas son su vestimenta: levitas coloridas, galeras y guantes con diseños de identidad barrial; el baile y la música: ritmos enérgicos marcados por el bombo con platillo, entre los cuales se destaca la «matanza» (baile de saltos y patadas) y la «crítica» (canciones con letras satíricas).

Durante la última dictadura militar en la Argentina, los feriados de carnaval fueron eliminados y las murgas perseguidas. Por eso, el carnaval porteño actual es también una celebración de la recuperación de la calle y de los feriados, que fueron reinstaurados recién en el año 2010.
Bolivia
En Bolivia, la festividad del carnaval también se vive de manera auténtica en cada región, reflejo de la diversidad cultural del país. En Oruro, la capital folclórica boliviana, el carnaval es una expresión de fe y devoción que une promesas a la Virgen del Socavón con danzas tradicionales como la diablada, la morenada y los caporales, entre muchas otras. En Tarija, el carnaval se celebra entre comadres y compadres, con coplas, rondas típicas y el cierre festivo del Martes de Albahaca. En Santa Cruz de la Sierra, las calles se llenan de color y de alegría con comparsas, coronaciones, música y mojazón. En La Paz, ch’utas, pepinos y cholitas son los icónicos personajes carnavaleros que despliegan identidad e historia popular. También son representativos el Carnaval de Antaño en Sucre y el Corso de Corsos en Cochabamba.




Brasil
El Carnaval de Río de Janeiro es el mayor evento carnavalesco en el mundo, según el Guinness World Records. En Brasil, las comparsas se conocen con el nombre de blocos e interpretan, mientras desfilan, ritmos típicos como el samba o el maracatú.

Colombia
El carnaval colombiano se define por su heterogeneidad regional, teniendo su epicentro en el Carnaval de Barranquilla (Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial). Lexicográficamente, se destaca por la creación de un bestiario festivo único donde conviven figuras como el Rey Momo, la Marimonda y el Garabato. La festividad se caracteriza por la dialéctica entre la vida y la muerte, expresada en danzas de relación y comparsas que integran herencias indígenas, africanas y españolas en un despliegue de sátira social y resistencia cultural.

Costa Rica
Se destaca el carnaval de Puntarenas (La Perla del Pacífico), cuyo epicentro es el Paseo de los Turistas. Incluye desfiles de carrozas, comparsas, conciertos al aire libre, el famoso «Tope» (desfile de caballos), tradicional en la cultura costarricense, y las mascaradas, con la presencia de los «mantudos» o gigantones, personajes con máscaras enormes de fibra de vidrio que persiguen amistosamente a la gente.

Ecuador
El carnaval ecuatoriano es una expresión de sincretismo entre lo prehispánico y lo español, celebrado con juegos de agua, harina, espuma, flores, serpentinas y música. Representa un tiempo de alegría, abundancia y catarsis antes de la Cuaresma, y fortalece la identidad cultural y la organización comunitaria con el apoyo de instituciones locales.
En la Sierra, fueron tradicionales las «guerras de agua», donde vecinos se lanzaban agua, harina, huevos y otros elementos, seguidas de la degustación de platos típicos. A estas prácticas se suman coplas, bailes, gastronomía, comparsas y carros alegóricos, que enriquecen la fiesta. En Tungurahua, Ambato celebra la Fiesta de la Fruta y las Flores, conocida por sus desfiles de carrozas florales, festivales gastronómicos, música y la infaltable tradición popular «Vaca Loca», consistente en una estructura de caña o metal en forma de vaca, cargada por una persona que baila y persigue a los asistentes mientras lanza pirotecnia, además de eventos como la Ronda Nocturnal, que recuerda la reconstrucción tras el terremoto de 1942. En Guaranda, el carnaval gira en torno al Taita Carnaval, personaje de buena fortuna vestido con atuendos tradicionales. La fiesta incluye desfiles indígenas, juegos con maicena o espuma y coplas carnavaleras alegres y picarescas que exaltan la identidad local.
Desde la cosmovisión andina y afroecuatoriana, el carnaval también se vincula con la naturaleza y la agricultura. El Pawkar Raymi en Imbabura celebra la floración y agradece a la tierra por las cosechas; el Coangue, en el valle del Chota, destaca la cultura afroecuatoriana; y en Chimborazo, el Carnaval por la Vida, presidido por la Mama Shalva y el Yaya Carnaval, refleja la diversidad cultural de la sierra ecuatoriana.
España
En España, hablar de carnaval es hablar de chirigotas. Y esto, de manera directa, nos conduce al Carnaval de Cádiz, declarado, junto con el Carnaval de Tenerife, fiesta de interés turístico internacional. Son famosos los desfiles de agrupaciones cantando por las calles gaditanas con disfraces mordaces y una crítica mezclada con humor a ritmo de pasodoble, seguidilla, tanguillo o incluso jota que arranca sonrisas y aplausos allá por donde pasan. En la ciudad de la Bahía hay un concurso oficial que se celebra todos los años en el histórico Teatro Manuel de Falla. Sin embargo, otras regiones también cuentan con concursos de chirigotas, como la del Carnaval de Albacete y la de Burgos. Mención especial merecen las chirigotas de Cartagena, inmersas en la tradición carnavalera de la región, cuyo Certamen Nacional de Chirigotas Ciudad de Murcia reúne a variadas comparsas en el monumental Teatro Romea y es considerado fiesta de interés turístico regional.
El desfile de comparsas es común en varios países. En España destacan las comparsas de Cádiz. Aquí se conocen como chirigotas finas y surgieron de la mano de Paco Alba, compositor gaditano de coplas carnavaleras. Las bandas suelen estar formadas por hasta 15 miembros y van acompañadas de guitarras, un bombo y los famosos pitos. También vemos comparsas en los carnavales de Málaga, Badajoz e Isla Cristina, en Huelva. Al igual que en Cádiz, las agrupaciones desfilan por la calle y compiten entre ellas. Las bandas más numerosas son las de Badajoz, donde las comparsas están formadas por no menos de 30 componentes.

Honduras
El carnaval más emblemático es el Gran Carnaval Internacional de la Amistad, que se celebra cada año en La Ceiba durante mayo. Lo más característico son los carnavalitos, pequeñas fiestas que se realizan en diferentes barrios durante la semana previa y que culminan el penúltimo o último sábado de mayo con un desfile masivo de carrozas, comparsas y bandas musicales en la Avenida San Isidro.
Se destaca por un desfile hípico y el ambiente de fiesta que se extiende hasta el amanecer en la «Zona Viva». En 2014, fue declarado Patrimonio Nacional de la Cultura por su importancia en la identidad hondureña.

Este carnaval no nació como una fiesta de «despedida de la carne», sino como una celebración religiosa en honor a San Isidro Labrador, el santo patrono de la ciudad. Lo que empezó en 1917 como una feria religiosa pequeña fue creciendo hasta que en 1972 se decidió hacer un gran desfile internacional. Como fue un éxito rotundo, el nombre de «Carnaval» se quedó para siempre, aunque la fecha se mantenga en mayo.
México
El carnaval mexicano se distingue por su carácter teatral y paródico, con una fuerte carga de crítica histórica. El léxico carnavalesco mexicano abunda en denominaciones de personajes como los huehuenches, chinelos o chayacates, quienes, a través de la máscara y el traje fastuoso, ridiculizan las estructuras de poder coloniales y contemporáneas. Es una fiesta de identidad local, donde cada región (desde Mazatlán hasta Veracruz o Tlaxcala) utiliza la danza y la música de banda o marimba para reafirmar su autonomía cultural.


Panamá
El carnaval panameño se distingue por ser una festividad de fuerte arraigo urbano y regional, donde convergen la tradición colonial y la expresión popular moderna. Su léxico fundamental gravita en torno a los culecos o mojaderas, práctica central que consiste en el rociado colectivo de agua desde camiones cisterna, simbolizando un rito de purificación y alegría compartida.
Estructuralmente, la fiesta se sostiene en la dualidad competitiva de las tunas (Calle Arriba y Calle Abajo), una dinámica de rivalidad social manifestada a través de las tonadas y el despliegue de lujosos aparejos. En el inventario de personajes, destacan figuras como los diablicos y los resbalosos, agentes de caos lúdico que, junto con las danzas de origen afrocolonial en las regiones de la costa, reafirman el carácter del carnaval como un espacio de inversión del orden y reafirmación de la identidad nacional.
El uso del agua —sobre todo en los culecos o mojaderas en Panamá— tiene un origen práctico: refrescar a los participantes bajo el sol intenso del trópico, precisamente en las actividades diurnas de la fiesta. Lanzar agua al público es, en ese sentido, una adaptación festiva al clima. Durante los culecos, cisternas, mangueras, baldes o pistolas de agua se emplean para empapar a quienes participan, generando un ambiente de juego, risa y participación comunitaria. El acto de mojarse —y mojar a otros— es parte del disfrute popular y de la dinámica festiva, en la que todos, sin distinción de edad, clase social o condición, comparten el mismo chorro de agua durante los culecos, generando una sensación de igualdad y fraternidad festiva. La mojadera es un rito colectivo donde el agua simboliza la unidad y la inclusión social dentro de la celebración.


Paraguay
El carnaval paraguayo tiene su epicentro en la ciudad de Encarnación, conocida como la «Capital del Carnaval». Esta celebración es la más grande del país y ocurre durante los sábados de enero y febrero en un sambódromo masivo. El estilo es muy similar al de Río de Janeiro, con imponentes clubes compitiendo con lujosos trajes de plumas y lentejuelas, coreografías complejas y carrozas monumentales que desfilan ante miles de personas.

Perú
En el ámbito peruano, el carnaval está intrínsecamente ligado al ciclo agrícola andino y al concepto de reciprocidad. Los términos clave giran en torno a la yunza o unsha (árbol cargado de presentes) y el juego con agua y harina. Es una celebración de sincretismo profundo, donde las danzas folclóricas —como el huayno— y los ritos de agradecimiento a la Pachamama se fusionan con la estructura de la fiesta católica. La terminología resalta la cohesión comunitaria y el espíritu de renovación estacional.

Uruguay
Es el carnaval más largo del mundo; con más de cuarenta días de duración, el Carnaval de Montevideo es una fiesta de carácter competitivo y teatral que se vive en los tablados (escenarios barriales) y en el Teatro de Verano. Sus protagonistas se dividen en categorías como los parodistas, los humoristas y, especialmente, la murga uruguaya, que destaca por su canto coral polifónico, sus elaborados maquillajes y sus letras de sátira política acompañadas por la batería de bombo, platillo y redoblante.
Otro pilar fundamental es el candombe, protagonista del emblemático Desfile de llamadas en los barrios Sur y Palermo. Allí, las comparsas de negros y lubolos recorren las calles al ritmo de cientos de tambores (chico, repique y piano), manteniendo viva una herencia africana declarada Patrimonio de la Humanidad.
Montevideo es el epicentro cultural y mediático, sin discusión. Pero también hay carnaval en Salto, Paysandú, Artigas, Durazno, Colonia, Melo, Treinta y Tres, entre otros.


Venezuela
El carnaval en Venezuela es una de las tradiciones más alegres y arraigadas del país, destacándose especialmente el de El Callao, en el estado de Bolívar. Este carnaval, declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, es famoso por sus personajes icónicos como las madamas, los medio pintos y los imponentes diablos, todo al ritmo del calipso.
En el resto del país, la celebración tiene un tono muy familiar y lúdico. En ciudades como Carúpano o Puerto Cabello, se realizan grandes desfiles de carrozas y comparsas, mientras que en Caracas y otras zonas es común que los niños se disfracen de sus superhéroes o personajes favoritos. Otro aspecto muy típico (y a veces un poco caótico) son los juegos con agua, globos y polvos de colores en las calles, donde la premisa es básicamente que nadie se quede seco ni limpio.

Referencias
https://www.nationalgeographicla.com/historia/2023/02/cual-es-el-origen-del-carnaval
https://www.casamerica.es/actualidad/el-carnaval-en-america-latina
https://www.asale.org/damer/carnaval
https://www.asale.org/damer/carnavalear
https://www.fundeu.es/recomendacion/carnaval-claves-para-una-buen-redaccion-1593/
https://www.abc.com.py/ortografia-y-gramatica/2023/02/27/carnaval-claves-para-una-redaccion-adecuada/
Comisión de Lexicografía-RedACTE: Claudia Dorado Sánchez (ASPPECTO), Diana Gamarnik (PLECA), Fabiola Díaz (Acorte), Raquel Rodríguez (UniCo), Tania Fernández (Panamá).
