De tesis sobre la corrección a un libro de texto para su aprendizaje

Por Astrid Velasco Montante (AMCERE)*

Hace unos días, mi alumna Daniela Ivette Aguilar Santana se tituló de la Maestría en Diseño y Producción Editorial, de la Universidad Nacional Autónoma Metropolitana, Xochimilco (UAM), con un trabajo sobre corrección de textos, específicamente con un libro práctico para aprender sus fundamentos. El trabajo de titulación —denominado Idónea Comunicación de Resultados (ICR) en esta universidad—, que acompaña el manuscrito del libro, explora en sus capítulos el panorama de la formación de textos, la trayectoria de la profesionalización de este actor de la producción editorial a través de entrevistas con profesionales de este campo y la descripción de la obra que está ya comprometida para publicarse en la UAM.

Si bien la ICR es breve, es muy rica en la observación del perfil del corrector de textos, la historia de esta figura y el análisis de los caminos posibles de su formación. No obstante, lo que me parece de mayor importancia (además de su pronta publicación como libro) es la aportación que hace en cuanto a proponer un modelo de las competencias actuales del corrector: enciclopédicas, gramaticales, textuales, tipográficas, editoriales, técnicas y laborales.

Estas competencias integran los modelos ya planteados con respecto a dos dimensiones que a veces no se consideran: por una parte, el conocimiento general de los procesos editoriales y de la tipografía (micro y macro, en especial de la ortotipografía) que en otros escritos se adjudican al nivel fonemático de saberes gramaticales, pero no dan cuenta de la especialización que implica para el corrector —como en el artículo de María Marta García Negroni y Estrada “Corrector o corruptor: Saberes y compretencias del corrector de estilo” (Páginas de guarda 1 [2006])—. Por otra parte, las relaciones laborales que llevan a pensar las condiciones de trabajo y las habilidades necesarias para desempeñar este oficio.

Además, el libro de texto, producto de esta ICR y el primero en su tipo en México, se propone enseñar los fundamentos de la profesión de forma gradual y práctica, sin plantearse ser un curso de redacción. Su progreso se organiza en diez lecciones:

  1. El proceso editorial
  2. El corrector y la corrección
  3. Los conocimientos del corrector
  4. Las habilidades del corrector
  5. Las actitudes del corrector
  6. La norma lingüística
  7. Los libros de estilo
  8. Las herramientas del corrector
  9. Los objetivos y límites de la corrección
  10. La corrección en acción

En el ámbito de la colaboración, la tesis de Daniela rescata otra sobre el corrector de textos hecha anteriormente en la UAM, por Jesús Eduardo García Castillo: “La profesionalización del corrector de estilo: un enfoque desde el aula universitaria” (México: UAM, 2013, disponible internet en el repositorio de la UAM). Ambas investigaciones abonan al estudio y análisis de la corrección y del corrector como trabajos académicos y prácticos. ¿Conoces otras investigaciones de este tipo en México? Si es así, compártelas con nosotros para crear un corpus de tesis sobre la materia que nos convoca.

* Corregido por Diana Isiordia y Alma Martínez.

Publicado por RedACTE

La Red de Asociaciones de Correctores de Textos en Español (RedACTE) agrupa a las asociaciones de profesionales de Argentina, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, México, Perú y Uruguay, así como representantes de Bolivia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá y Venezuela. Sus objetivos son favorecer el intercambio académico y profesional, defender los intereses laborales de sus miembros, coordinar acciones culturales y formativas, compartir recursos y, en definitiva, enriquecer y fortalecer una profesión que tiene como denominador común la lengua española y las variantes de esta como su principal riqueza.

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