X Congreso Internacional de la Lengua Española en Arequipa (X CILE) — 14 a 17 de octubre de 2025

Es posible construir espacios profesionales latinoamericanos, horizontales, diversos, rigurosos y relevantes que no necesiten validación de instituciones tradicionales porque su legitimidad deriva de su calidad y de su capacidad de responder a necesidades reales de correctores profesionales contemporáneos.

La corrección de estilo, un instrumento de precisión

Ya somos nueve países de Hispanoamérica que contamos con nuestra asociación de correctores y al menos hay tres en formación. La oferta educativa es amplia en diversas partes para formar correctores profesionales y sigue en ascenso. Hemos salido a la luz y nunca más volveremos a la oscuridad; pero todavía queda mucho por hacer.

El apetito correctivo

La clave en todo esto fue comprender y encontrar el intermedio antes que volcar mis formas en las situaciones. Pienso que, cuando encontramos ese apetito resuelto, podemos ser agentes de soluciones y armonía sin tanto esfuerzo. Nuestro oficio demanda un voto sagrado de confianza, respeto y hasta de intimidad con el autor, con su creación.

La producción de textos oficiales en entidades públicas

En nuestra profesión, es crucial incorporar enfoques innovadores y hacer hincapié en el desarrollo de una comunicación clara y efectiva en las comunicaciones oficiales. Esto implica que las y los profesionales de la corrección observen cómo operan las prácticas informales que pueden estar presentes al momento de intervenir un texto, y que deben ser corregidas para evitar una mala práctica.

El lado humano de la corrección

Infinidad de veces, al leer lo que solíamos llamar tarjeta de presentación, muchas personas me preguntaban cuál era mi trabajo, incluso querían saber qué vendía. Por suerte, esos cartoncitos dejaron de usarse; digo suerte porque eran tan pequeños que no cabía mucha información. En mis inicios, varias librerías de mi ciudad me permitieron dejar mis tarjetas en algún lugar visible del local; por ese medio, conocí a varios de mis buenos clientes e incluso cultivé amistades que hoy perduran. Pero eran otros tiempos, ya no hay que ir repartiendo tarjetas o folletería. Hoy la corrección se ha posicionado y el desarrollo tecnológico ha sido y es un aliado.