Tareas del corrector de estilo: ¿corrección o edición?

El trabajo del corrector de estilo se encuentra en un punto intermedio entre la corrección ortotipográfica y la edición. Si bien su labor principal es pulir el texto sin modificar su estructura ni su intención, en muchas ocasiones debe tomar decisiones que implican una leve edición.

Corregir con el rigor y la bondad de un santo

Por Ricardo Tavares Lourenço 🇻🇪 En Venezuela estamos de júbilo, pues el papa Francisco aprobó el pasado 25 de febrero la canonización del beato Dr. José Gregorio Hernández, conocido como el “médico de los pobres”. Por primera vez, nuestro país tendrá un santo, pero en este caso con un perfil poco común: fue un laicoSigue leyendo «Corregir con el rigor y la bondad de un santo»

La corrección de estilo, un instrumento de precisión

Ya somos nueve países de Hispanoamérica que contamos con nuestra asociación de correctores y al menos hay tres en formación. La oferta educativa es amplia en diversas partes para formar correctores profesionales y sigue en ascenso. Hemos salido a la luz y nunca más volveremos a la oscuridad; pero todavía queda mucho por hacer.

El apetito correctivo

La clave en todo esto fue comprender y encontrar el intermedio antes que volcar mis formas en las situaciones. Pienso que, cuando encontramos ese apetito resuelto, podemos ser agentes de soluciones y armonía sin tanto esfuerzo. Nuestro oficio demanda un voto sagrado de confianza, respeto y hasta de intimidad con el autor, con su creación.

Sobre la Academia Boliviana de Literatura Infantil y Juvenil

La Academia Boliviana de Literatura Infantil y Juvenil es una institución autónoma, sin fines de lucro, dedicada a investigar la producción literaria boliviana destinada a ese público, a promover la crítica literaria especializada y a resguardar el material literario infanto-juvenil, entre otros propósitos.

No aclares que (me) oscureces

Siendo tan necesario e importante, ¿alguien se puede oponer al lenguaje claro? Lamentablemente, sí. Existe una natural resistencia al cambio, a modificar lo que se ha aprendido a hacer de determinada manera. Algunos no saben cómo adoptar ese estilo de redacción, pero aceptarían la intervención de correctores de estilo para lograr, con ellos, que sus mensajes sean fácilmente comprendidos por un público no especializado.