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Lineamientos de publicación del blog de RedACTE

Destinatarios/as

Correctores/as, editores/as, escritores/as, redactores/as, traductores/as, tipógrafos/as, profesores/as de lengua, periodistas, gramáticos/as, asesores lingüísticos/as, y profesionales afines.

Política editorial

Generar contenido actual o novedoso proveniente de los miembros de las diferentes asociaciones que conforman RedACTE, o bien, de profesionales invitados por alguna de las asociaciones.

Establecer objetivos globales y planificar una estrategia a mediano/largo plazo.

Realizar testeos, establecer objetivos concretos, analizar la evolución de resultados, incluir ideas de mejora, programar temáticas y preparar contenido.

Objetivos

  • Brindar a la comunidad internacional panhispánica un espacio de diálogo en torno a la corrección de textos, su alcance y sus desafíos actuales.
  • Contribuir al conocimiento de la normativa, la gramática, los géneros discursivos y el lenguaje claro a fin de mejorar la calidad lingüística de los textos escritos en lengua española.
  • Abrir un espacio de consulta y de intercambio de saberes a todos los interesados en la lengua española.
  • Fomentar la unión entre profesionales de la corrección en español.
  • Promover la corrección en los ámbitos tradicionales y en nuevos ámbitos de trabajo.
  • Interactuar con colegas que trabajan con la lengua española en diferentes entornos: editoriales, medios gráficos, instituciones públicas o privadas, etc., y en distintos tipos de soporte: formato digital o papel.
  • Compartir experiencias y promover el contacto y la cooperación entre correctores, especialistas, empresas, y entidades públicas y privadas.
  • Difundir las diversas variantes del español como factor enriquecedor de la profesión y de la cultura panhispánica.

Contenidos de las notas

  • Información: desarrollos teóricos sobre algún tema de interés para la corrección de textos o la elaboración de informes estadísticos sobre cualquier aspecto/asunto relativo a la corrección.
  • Opinión: criterios personales sobre cuestiones que competen a la corrección.
  • Experiencia: anécdotas personales laborales, ejemplificadoras de aspectos que pueden servir de guía para los y las profesionales de la corrección, o como instructivo sobre el manejo de programas o trucos para facilitar la corrección o edición de textos.
  • Comentario: entrevistas a personalidades del mundo de la corrección, edición, academia o cualquier otro ámbito afín, o noticias de interés (cursos, congresos, reuniones, etc.).
  • Crítica: reseñas o críticas sobre libros de especialidad.

Formato de los contenidos

En el blog, se publicarán artículos de texto y artículos que pueden incluir elementos multimedia: audios (podcast), videos, infografías, animaciones o cualquier otro contenido que aporte valor.

Normas de estilo

La nota completa tendrá una extensión máxima de 600 palabras (4500 cce) y saldrá publicada con la firma de su autor/a, quien deberá realizar una presentación personal sucinta de no más de 70 palabras, y mencionar la asociación de correctores a la que pertenece.

El autor deberá considerar que se trata de un blog institucional y no de una publicación académica ni de un blog personal. No se admitirán notas comerciales. 

Los textos fluidos y de lectura ágil serán especialmente bienvenidos, dadas las características habituales de la redacción de contenidos digitales. El foco estará en el lector final del blog.

No existe un límite de enlaces que pueden publicarse en una nota, pero sugerimos dejar solo aquellos que dirigen a contenidos fundamentales y a sitios de interés para la profesión (no comerciales).

Para la remisión de originales, sugerimos usar una fuente y un interlineado que faciliten la lectura (por ejemplo, Times New Roman 12 con interlineado de 1,5). El maquetado final del texto quedará a cargo del webmaster.

Guía de escritura

  • La forma de tratamiento en una nota de blog suele ser informal (vos o tú), aunque puede elegirse cualquier otra siempre que se mantenga a lo largo del texto y genere la empatía que se espera de este tipo de comunicación.
  • La nota debe tener un título atractivo y representativo del contenido, y, preferentemente, no debe superar los 100 cce (18 palabras), aproximadamente.
  • Las ideas, en lo posible estructuradas como píldoras informativas, deben estar expresadas en párrafos que no excedan las seis líneas.
  • La sintaxis debe evitar subordinaciones complejas y la proliferación de parentéticas.

Normas éticas

No se incluirán comentarios racistas ni sexistas ni ningún otro tipo de discriminación.

No se incluirán comentarios ni palabras que puedan herir el pudor o la sensibilidad de los lectores.

El autor es responsable de las opiniones vertidas en el texto.

Es decisión del autor el emplear o no lenguaje inclusivo.

Los contenidos, en cualquiera de sus formatos, deben ser exclusivos para el blog de RedACTE. Es decir, no pueden haber sido publicados en otro blog o sitio de internet, redes sociales, revista académica ni en cualquier otro tipo de publicación. Sin embargo, cada asociación miembro de la Red podrá compartir los contenidos con posterioridad a su publicación en este blog.

Si se utilizan imágenes o videos de otros autores, deben ser de libre publicación (es decir, sin derechos reservados) o contar con la autorización del autor entregada por escrito.

Procedimiento para la publicación de una nota

  1. Quien esté interesado en publicar en el blog debe enviar un correo electrónico dirigido a blog@redacte.org con asunto “Nota para blog” y un sumario de la nota de entre tres y cinco líneas, con un título tentativo y un detalle de los puntos centrales que se abordarán. Deberá mencionar la asociación de correctores a la que pertenece.
  2. El sumario será evaluado por un comité editorial compuesto por tres miembros de la RedACTE, que comunicará al autor la aceptación o no de su contribución.
  3. El autor debe enviar la nota completa con título en un archivo Word a blog@redacte.org en un plazo de común acuerdo.
  4. En el mismo correo, debe adjuntar los archivos multimedia en caso de requerirlos la nota (si no se adjuntan estos archivos, la nota será publicada con una imagen elegida por la comisión de Comunicación).
  5. La nota será evaluada por el mismo comité, que podrá sugerir modificaciones o declinar la publicación si no se ajusta a las normas de estilo y éticas mencionadas.
  6. Una vez aprobada la nota, la comisión de Comunicación la subirá al blog y dará aviso al autor. En caso de tener más de una nota lista para su publicación, el comité decidirá la fecha en que cada una saldrá, con el fin de brindarle un tiempo razonable de circulación a todas las colaboraciones.
  7. La nota subida al blog puede ser compartida en las redes sociales de las asociaciones que conforman la RedACTE.
  8. La RedACTE se reserva el derecho de eliminar o modificar la nota en caso de actualización de su contenido.

Glosario de poesía

Comisión de Lexicografía-RedACTE

一¿Para qué necesitas leer esa idiotez que es la poesía? ¿Sirve para algo?
一Porque es una idiotez preciosa. Y porque no sirve para nada, y por eso sirve para todo.
Víctor del Árbol

Este glosario, elaborado por la Comisión de Lexicografía de la RedACTE, reúne los principales términos relacionados con la poesía, sus formas y sus recursos: el verso, la estrofa, la métrica, la rima, las figuras retóricas y los géneros y formas poéticas. La finalidad es proporcionar definiciones que faciliten la comprensión de la terminología empleada en la edición, la corrección de estilo y el análisis de textos poéticos.

Conceptos generales

cadencia: Combinación armoniosa de acentos, pausas y tonos en el flujo de la voz o los versos.

estrofa: Grupo de versos unidos por un ritmo, una medida y una rima fijos dentro de un poema. Suelen tener una forma definida según la longitud del verso, la métrica o la rima. Las estrofas de verso libre a menudo carecen de una forma fija.

hablante lírico: Voz ficticia o sujeto que expresa sus sentimientos, emociones y puntos de vista dentro de un poema. No se debe confundir con el autor real de la obra.

métrica: Conjunto de reglas para medir los versos. Incluye el conteo de sílabas, las licencias métricas y la rima.

pie: Unidad básica de la métrica acentual-silábica y cuantitativa que, generalmente, combina un acento con una o más sílabas átonas.

poema: Obra escrita normalmente en verso que pertenece al género de la lírica o la poesía. Viene del griego poíēma, que significa ‘creación’ o ‘lo hecho’.

poesía: Género literario que se caracteriza por el uso condensado y connotativo del lenguaje, organizado con frecuencia en verso, que privilegia el ritmo, la sonoridad y la imagen sobre la función meramente referencial o narrativa del discurso. A diferencia de la prosa, la poesía explota los recursos fónicos (métrica, rima, aliteración), semánticos (metáfora, símil) y visuales (disposición del texto en la página) para intensificar la expresión y multiplicar los sentidos posibles de un mismo enunciado.

poética: Teoría o ciencia de la literatura y la poesía que se ocupa de sus principios y de su naturaleza. | Conjunto de reglas de un género. | Estilo propio de un autor.

prosa: Forma discursiva opuesta al verso, organizada en oraciones y párrafos continuos, sin segmentación métrica ni disposición gráfica particular. Es el vehículo habitual de la narración, la argumentación y la exposición, aunque también puede alcanzar valores estéticos propios —ritmo interno, precisión léxica— sin apelar a los procedimientos formales característicos del verso. | prosa poética: Forma híbrida que conserva la estructura continua de la prosa —sin quiebres de verso ni disposición gráfica particular—, pero incorpora los recursos expresivos propios de la poesía: densidad metafórica, cuidado rítmico y sonoro, condensación semántica. Ocupa así una zona intermedia entre ambos géneros: se aparta de la prosa referencial por su voluntad estética, y del poema en verso por prescindir de su segmentación métrica.

rima: Igualdad de los sonidos en las últimas palabras de dos o más versos a partir de la última vocal acentuada. La igualdad de los sonidos puede referirse a todas las letras a partir de la última vocal acentuada o solo a las letras vocales. | rima asonante: Solo las vocales son iguales a partir de la última vocal tónica. | rima consonante: Todos los sonidos son iguales a partir de la última vocal tónica.

ritmo: Elemento esencial que estructura las palabras dentro de cada verso. Su rasgo fundamental es la dimensión sensorial; es decir, debe ser percibido a través del oído.

sílaba: Unidad básica de sonido que se usa para medir los versos. | sílaba métrica: Unidad de medida de un verso que sirve para dar ritmo y musicalidad a un poema, y se calcula usando reglas especiales como la sinalefa, la diéresis y la sinéresis. No siempre coinciden con las sílabas comunes o gramaticales.

verso: Cada una de las líneas que componen un poema. Unidad rítmica fundamental sujeta a una medida (cantidad de sílabas), un ritmo y, a menudo, una rima. Varios versos conforman una estrofa, y varias estrofas componen un poema completo.

voz poética: Sonido de un hablante poético en particular, que abarca el tono, la dicción, el ritmo y la melodía; puede o no estar encarnado en un personaje definible.

Métrica y versificación

acento: Énfasis que se pone en una sílaba en particular (llamada «sílaba acentuada»). | acento estrófico: Acento principal de un verso en la poesía en español, el cual siempre recae en la penúltima sílaba métrica a efectos del cálculo de los versos. | acento rítmico: Sílabas tónicas del verso que coinciden en paridad (pares con pares, o impares con impares) con el acento estrófico. Crea una repetición regular y estética que da la sensación de canto o compás medido. También destaca palabras clave a las que el autor quiere dar mayor importancia emocional o fuerza auditiva.

arte menor: Categoría métrica que agrupa los versos de ocho sílabas o menos. Se vincula tradicionalmente con las formas de raíz popular y tradicional —el romance, la copla, el villancico—, y con una sensibilidad rítmica más ágil y cercana al habla, en oposición a la mayor complejidad estrófica asociada al arte mayor.

arte mayor: Categoría métrica que agrupa los versos de nueve sílabas o más. Históricamente asociada a las formas de raíz culta —sobre todo a partir de la introducción del endecasílabo italianizante en el siglo XVI—, se la vincula con un registro más elevado y con estructuras estróficas de mayor complejidad, como el soneto o la octava real.

cesura: Pausa interna en un verso que, en general, se marca con signos de puntuación. Está íntimamente relacionada con el ritmo de los versos y se usa con más frecuencia en versos de arte mayor.

cómputo silábico: Recuento de las sílabas de un verso para medir su ritmo. Para calcularlo, se siguen tres pasos principales: contar las sílabas gramaticales, aplicar licencias métricas como la sinalefa, y ajustar según el acento final del verso.

compensación silábica: Recurso que consiste en sumar o restar sílabas al contar las sílabas de un verso, según cómo sea el acento de su última palabra.

diéresis: Recurso gráfico y métrico que consiste en separar un diptongo para formar dos sílabas distintas, rompiendo la pronunciación natural de una palabra. Se marca con el signo de la crema o pausa (¨) sobre la vocal débil (i, u) y sirve para sumar una sílaba al verso.

encabalgamiento: Figura literaria en la que una frase o idea no termina al final de un verso, sino que continúa en el siguiente. Ocurre cuando la pausa métrica del fin de la línea no coincide con la pausa gramatical de la oración. Modifica el ritmo de lectura, genera tensión o suspensión y puede destacar determinadas palabras o imágenes.

hemistiquio: Cada una de las partes que separa la cesura.

hiato: Licencia métrica que consiste en pronunciar en sílabas diferentes la vocal final de una palabra y la vocal inicial de la palabra siguiente. Es lo contrario a la sinalefa.

licencias métricas: Permisos que usa el poeta para contar las sílabas de un verso. Los cuatro tipos principales son sinalefa, sinéresis, diéresis e hiato.

sinalefa: Regla métrica en poesía que une la última vocal de una palabra con la primera vocal de la palabra siguiente para formar una sola sílaba. Es lo contrario al hiato.

sinéresis: Unión en una sílaba de dos vocales fuertes que gramaticalmente pertenecen a sílabas distintas.

verso de arte menor: Verso compuesto por ocho sílabas métricas o menos. Incluye, entre otros, el tetrasílabo, el pentasílabo, el hexasílabo, el heptasílabo y el octosílabo —este último, el más frecuente en la poesía española, base del romance y de buena parte de la lírica popular y tradicional—.

verso de arte mayor: Verso compuesto por nueve sílabas métricas o más. Incluye el eneasílabo, el decasílabo, el endecasílabo —fundamental en la poesía culta de tradición italianizante, como el soneto— y el alejandrino de catorce sílabas, entre otros. Se lo asocia históricamente con un registro más elevado o solemne, en oposición a la llaneza del arte menor.

verso blanco: Tipo de verso que tiene una medida fija de diez sílabas, pero no tiene rima. También se le llama verso suelto. No se debe confundir con el verso libre.

verso libre: Tipo de verso que no sigue reglas fijas de rima, medida de sílabas ni estipulaciones de estructura.

verso oxítono: Verso que termina en una palabra con acento prosódico en la última sílaba.

verso paroxítono: Verso que termina en una palabra con acento prosódico en la penúltima sílaba.

Formas poéticas más frecuentes

balada: Poema narrativo sencillo, generalmente en estrofas de cuatro versos, que cuenta una historia de amor, desamor, misterio o leyendas, y a menudo tiene un estribillo. La rima suele encontrarse en el segundo y cuarto verso, y se caracteriza por la repetición de ciertos elementos. Las dos clases principales son la balada tradicional (popular y oral) y la balada romántica o culta.

cantar: Composición poética breve destinada a ser cantada. | cantar de gesta: Poema medieval extenso en que se refieren hazañas de personajes legendarios o históricos. | cantar popular o copla: Pequeña pieza en verso hecha para adaptarse a tonadas y aires tradicionales.

cantiga: Antigua composición poética medieval destinada al canto, característica de la lírica galaico-portuguesa. | cantigas de amigo: Poemas líricos medievales caracterizados por una voz femenina, el uso del galaico-portugués y el tema del amor | cantigas de amor: Poemas líricos medievales gallego-portugueses en los que se destacan tres características principales: el tema amoroso, la voz masculina y la influencia provenzal. | cantigas de escarnio: Poemas satíricos medievales de la lírica galaico-portuguesa caracterizados por la crítica indirecta, el uso de la ironía y el doble sentido. | cantigas de maldecir: Poemas medievales de ataque directo, burla explícita e insulto abierto, que forman parte de la lírica galaico-portuguesa de los siglos XIII y XIV.

copla: Combinación métrica generalmente integrada por cuatro versos. | Composición poética que consta de una cuarteta o de otras composiciones breves.

cuarteta: Estrofa o poema de cuatro versos de ocho sílabas o menos, generalmente octosílabos (arte menor) y rima consonante con esquema alterno (abab, el primero con el tercero y el segundo con el cuarto).

cuarteto: Estrofa o poema de cuatro versos, tradicionalmente endecasílabos cada uno (arte mayor), con rima abrazada (abba, el primero con el cuatro y el segundo con el tercero).

décima: Estrofa de diez versos, con frecuencia octosílabos y con rima consonante.

égloga: Poema lírico, de carácter bucólico, que idealiza la vida campesina o rústica y suele incluir diálogos o monólogos de pastores.

elegía: Composición poética lírica en la que se expresa dolor, tristeza o lamento por la muerte de alguien, la pérdida de un ser querido u otra circunstancia de profunda desgracia.

epigrama: Poema breve, nacido en la antigua Grecia, que expresa un solo pensamiento, por lo general con un tono festivo, satírico o burlesco.

epopeya: Poema narrativo muy largo que cuenta las grandes hazañas de un héroe y los hechos importantes para la historia de un pueblo.

haiku: De origen japonés, poema breve de tres líneas en cualquier lengua, casi siempre con énfasis en temas del entorno natural., que a menudo contiene siete sílabas en el segundo verso y cinco en el primero y tercero.

himno: Composición lírica solemne que sirve para alabar, celebrar o exaltar a dioses, héroes, valores o patrias. Usa un lenguaje solemne, lleno de emoción y respeto para expresar los sentimientos de un grupo de personas o de una comunidad entera, y no solo algo personal del autor. Se organiza en estrofas con ritmo y, muchas veces, rima para facilitar su lectura o canto.

lira: Estrofa poética de cinco versos, con rima consonante, que combina versos heptasílabos y endecasílabos.

madrigal: Composición poética breve, de tono amoroso y musicalidad fluida, que combina versos heptasílabos y endecasílabos. Nació en Italia durante el siglo XIV y se hizo muy famoso en el Renacimiento.

octava real: Estrofa de ocho versos endecasílabos con rima consonante.

oda: Poema lírico que expresa admiración o alaba a algo o a alguien, generalmente con tono solemne y sentimientos nobles.

pareado: Estrofa de dos versos que riman entre sí y expresan una idea completa. Su esquema de rima es aa.

quintilla: Estrofa de la poesía en lengua española formada por cinco versos de arte menor (generalmente octosílabos) que comparten rima consonante, con la regla de no tener tres versos seguidos con la misma rima ni terminar en pareado.

redondilla: Estrofa de cuatro versos octosílabos con rima abrazada (abba).

romance: Poema habitualmente de tema épico que consta de un número indefinido de versos de ocho sílabas con rima asonante en los versos pares y versos libres en los impares.

sátira: Composición en verso que critica, ridiculiza o censura los vicios humanos, los defectos sociales o los abusos de poder mediante el uso del humor, la ironía y la exageración. No tiene una forma fija; puede escribirse con rima tradicional (como sonetos) o en verso libre.

serventesio: Estrofa de cuatro versos de arte mayor (con frecuencia endecasílabos) con rima consonante alterna, específicamente con un esquema abab. Proviene de la palabra provenzal sirventés, que se usaba para poemas de crítica o burla.

silva: Poema de estructura irregular que combina versos heptasílabos y endecasílabos en una estructura asimétrica y de extensión indeterminada.

soneto: Composición poética formada por catorce versos endecasílabos, con rima consonante, y agrupados en cuatro estrofas; las dos primeras estrofas tienen cuatro versos y las dos últimas tres versos, que en su forma clásica son dos cuartetos y dos tercetos. El tema debe desarrollarse en los cuartetos, y el desenlace –una reflexión o una consecuencia de lo desarrollado en los cuartetos– debe llegar con los tercetos.

terceto: Estrofa de tres versos, generalmente endecasílabos y con rima consonante.

tonada: Composición métrica tradicional creada específicamente para ser cantada, de carácter lírico y emotivo, que utiliza estrofas fijas o versos medidos que expresan sentimientos íntimos, siendo el amor, la nostalgia y el paisaje sus temas más comunes.

villancico: Composición poética tradicional de origen popular y renacentista que se caracteriza por tener un estribillo (cabeza), una mudanza y una vuelta. Originalmente trataba sobre la vida de los «villanos» (habitantes de las villas) o temas amorosos y profanos, antes de volverse un canto religioso de Navidad.

Recursos estilísticos y expresivos más frecuentes

aliteración: Repetición de sonidos, preferentemente consonantes y al principio de las palabras, en un verso o un enunciado con fines expresivos.

anadiplosis

anáfora: figura literaria que consiste en la repetición de una o más palabras en lugares prominentes del verso en poesía o de la frase en prosa. Sirve para dar ritmo, musicalidad y fuerza a lo que se quiere decir.

antítesis: Recurso literario que consiste en contraponer dos palabras, frases o versos de significados opuestos o contrarios, como por ejemplo «corto» y «largo» o «llorar» y «reír», para dar mayor fuerza y relieve a la idea principal.

asíndeton: Figura literaria que consiste en quitar las conjunciones o palabras de enlace (como «y», «o», «ni», «pero») entre palabras, frases u oraciones para darle más rapidez, fuerza y ritmo al poema. En lugar de los nexos, se usan comas. Es lo contrario a polisíndeton.

elipsis: Figura retórica que consiste en omitir de forma intencionada palabras (verbos o nexos) que el lector puede deducir fácilmente por el contexto. Su uso busca dar mayor agilidad, musicalidad, fuerza expresiva y concisión al verso.

epíteto: Figura retórica que resalta una característica que ya se sabe que el objeto tiene. No cambia el significado principal, sino que lo decora o enfatiza.

eufemismo: Palabra o frase que reemplaza a otra expresión que puede sonar muy dura, fea o prohibida. Sirve para cuidar la belleza del poema o tratar temas difíciles con delicadeza.

hipálage: Figura literaria que consiste en mover de lugar un adjetivo o complemento para ponérselo a otra palabra cercana que no es la dueña lógica de esa cualidad. Rompe con la lógica común para crear una nueva imagen artística y sugerente en la mente de quien lee.

hipérbaton: Figura literaria que cambia el orden normal y lógico de las palabras en una frase. Se usa en poesía para lograr musicalidad, ajustar la rima o la métrica, y destacar una idea principal.

hipérbole: Figura retórica que consiste en exagerar una cualidad, acción o situación de manera desproporcionada. Los dos puntos clave de este recurso son el aumento y la disminución extrema de la realidad. Se usa para dar más fuerza, emoción o intensidad a lo que se quiere expresar.

metáfora: Figura literaria que compara un elemento real con uno imaginario, estableciendo una relación de semejanza entre ambos. A diferencia del símil (que usa la palabra «como» para comparar), la metáfora afirma directamente que un elemento es el otro, transformando el lenguaje cotidiano en arte.

metonimia: Figura retórica que consiste en designar una cosa con el nombre de otra tomando el efecto por la causa o viceversa, el autor por sus obras, el signo por la cosa significada, etc.

oxímoron: Figura literaria que une dos palabras, generalmente un sustantivo y un adjetivo, con significados opuestos o contrarios en una misma estructura.

paradoja: Figura literaria que une dos ideas opuestas o contrarias en una misma frase. Aunque al principio parece un absurdo o una contradicción imposible, en el fondo encierra una verdad profunda u oculta.

paralelismo: Figura literaria que consiste en repetir una estructura sintáctica, una idea o un ritmo similar en dos o más versos consecutivos. | paralelismo sinónimo: Repite la misma idea usando palabras diferentes o con un sentido muy parecido. | paralelismo antitético: Presenta ideas contrarias u opuestas manteniendo la misma estructura en los versos.

paronomasia: Figura retórica que consiste en colocar cerca dos palabras de sonido parecido pero de significado distinto (palabras parónimas).

personificación: Figura literaria que consiste en dar características de personas a cosas que no lo son, como objetos, animales o ideas abstractas.

polisíndeton: Figura literaria que consiste en repetir conjunciones (como «y», «ni», «o») más veces de lo normal para unir palabras o ideas. Su objetivo principal es modificar el ritmo del poema y dar mayor fuerza a la expresión.

quiasmo: Figura retórica que consiste en repetir palabras o expresiones iguales de forma cruzada y manteniendo una simetría en la que la disparidad de sentidos resulta a su vez significativa.

símil: Recurso retórico que establece una relación analógica explícita entre dos términos. Los dos términos del símil están siempre unidos por palabras que establecen la comparación («como», «cual», «a manera de», «al igual que», entre otros).

sinécdoque: Figura retórica que consiste en extender, restringir o alterar de algún modo la significación de las palabras, para designar un todo con el nombre de una de sus partes, o viceversa; un género con el de una especie, o al contrario; una cosa con el de la materia de que está formada, etc.

sinestesia: Figura retórica que mezcla dos sentidos distintos (como la vista, el tacto, el gusto, el olfato o el oído) en una misma expresión. | sinestesia de primer grado: Se refiere a aquellos casos en los que se asocian distintas sensaciones sensoriales. | sinestesia de segundo grado: Se refiere a aquellos casos en que se relaciona lo sensorial, los sentidos corporales, con las emociones.

Tipos de poesía

Según el modo de enunciación / actitud del hablante

poesía épica: Género literario en verso que narra las hazañas heroicas de personajes históricos o mitológicos con virtudes excepcionales. Sus rasgos principales son la exaltación de valores nacionales, el uso de un tono solemne y formal y la intervención de seres sobrenaturales. También cuenta batallas, viajes largos y pruebas difíciles que ponen a prueba el valor del héroe. Históricamente, es el antecedente formal de la narrativa.

poesía dramática: Modalidad poética destinada a la representación escénica, en la que el discurso se organiza mediante el diálogo entre personajes en lugar de la voz de un hablante lírico o de un narrador. Históricamente suele estar escrita en verso —a diferencia del teatro en prosa— y combina elementos de la lírica (musicalidad, ritmo, recursos retóricos) con la construcción de conflicto y acción propia del género dramático. Ejemplos: el teatro clásico grecolatino, el teatro español del Siglo de Oro (Lope de Vega, Calderón de la Barca).

poesía lírica: Género poético centrado en la expresión subjetiva de emociones, sentimientos o pensamientos, generalmente a través de un yo poético en primera persona, con énfasis en la musicalidad y el ritmo del lenguaje.

poesía narrativa: Género poético que relata hechos, historias o acontecimientos —reales o ficticios— a través de una secuencia de eventos con personajes y, muchas veces, un desarrollo temporal. A diferencia de la lírica, prioriza la acción y el relato sobre la expresión subjetiva del yo poético, aunque puede incorporar recursos propios del verso como el ritmo o la métrica. Ejemplos: la epopeya, el romance, la balada.

Según el tema o contenido

poesía amorosa: Género literario lírico que expresa las emociones, las vivencias y los distintos estados de ánimo relacionados con el amor, que abarca desde la alegría y la pasión hasta el dolor o la nostalgia.

poesía bucólica/pastoril: Poesía que idealiza la vida en el campo y la naturaleza, con pastores como protagonistas típicos (tradición grecolatina, Garcilaso de la Vega).

poesía elegíaca: Poesía que lamenta la muerte de alguien o una pérdida; a veces se trata como subgénero de la lírica más que como categoría aparte.

poesía filosófica: Poesía que reflexiona sobre la existencia, el tiempo, la muerte, el sentido de la vida- Ejemplos: Jorge Manrique, parte de la obra de Borges.

poesía patriótica/cívica: Poesía que exalta valores nacionales, históricos o cívicos.

poesía religiosa: Poesía cuyo tema central gira en torno a lo sagrado, lo divino o la experiencia espiritual, ya sea desde una fe institucionalizada o desde una búsqueda trascendente más personal. Puede expresar devoción, duda, súplica o contemplación mística, y suele nutrirse de textos, símbolos o tradiciones religiosas específicas. Ejemplos: los salmos, la poesía mística (San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Ávila).

poesía satírica/burlesca: Poesía que usa la ironía, el humor o la burla, muchas veces con fines críticos. Ejemplo: Quevedo.

poesía social: Poesía comprometida con la realidad histórica, política o social de su tiempo, que busca denunciar injusticias, dar voz a sectores marginados o generar conciencia colectiva. Suele privilegiar un lenguaje directo y accesible por sobre la experimentación formal, priorizando la eficacia comunicativa del mensaje. Ejemplos: la poesía de posguerra española (Gabriel Celaya, Blas de Otero), parte de la poesía latinoamericana comprometida del siglo XX.

Según el soporte, el medio o la materialidad del texto

poesía concreta: Corriente surgida en la década de 1950, con el grupo brasileño Noigandres (Augusto de Campos, Haroldo de Campos, Décio Pignatari) y, casi en paralelo, con Eugen Gomringer en Europa. Concibe el poema como objeto: reemplaza la sintaxis lineal del verso por la disposición espacial de palabras y letras en la página. Se considera una corriente histórica de la poesía visual.

poesía digital: Poesía creada o difundida mediante tecnologías digitales, que puede incorporar hipertexto, animación, programación, interactividad o generación algorítmica. También se la denomina ciberpoesía o poesía electrónica.

poesía experimental: Práctica poética que se aparta de las convenciones del verso tradicional para integrar la palabra escrita con elementos visuales, sonoros o espaciales, acercando la poesía a la pintura, el diseño gráfico o la música. En vez de apoyarse solo en el lenguaje verbal, explora la forma de las letras, el sonido, los objetos y las nuevas tecnologías como fuentes de sentido.

poesía oral: Poesía compuesta para ser dicha y transmitida por la voz, con independencia de su fijación escrita. Comprende desde las tradiciones populares (como la payada en el Río de la Plata) hasta la lectura en voz alta.

poesía performática: Poesía que se realiza como acción ante un público, en la que el cuerpo, el gesto y la presencia forman parte del poema.

poesía sonora: Poesía cuyo material principal es el sonido de la voz más que la palabra escrita: explora el timbre, el ritmo, el ruido y la ejecución en vivo, y suele registrarse o difundirse en soportes de audio.

poesía visual: Poesía en la que la disposición espacial, la tipografía o la imagen forman parte del sentido del poema y no funcionan como simple soporte. Abarca desde el caligrama hasta las composiciones que combinan texto e imagen.

Corrientes y movimientos

Barroco: Movimiento literario y artístico de los siglos XVI y XVII, caracterizado por la complejidad formal, el exceso ornamental, el uso de metáforas complicadas y el gusto por el contraste y la tensión (entre lo sensorial y lo espiritual, la vida y la muerte, la apariencia y la realidad). En la poesía en español se distinguen dos vertientes: el conceptismo (juegos conceptuales e ingenio verbal) y el culteranismo (riqueza léxica y sintáctica). Autores: Luis de Góngora, Francisco de Quevedo, Sor Juana Inés de la Cruz.

clasicismo: Corriente que retoma los ideales estéticos grecolatinos —equilibrio, armonía, claridad, mesura y respeto por las reglas formales heredadas de la tradición— como modelo de perfección artística. Se opone al exceso ornamental del Barroco y, más tarde, a la exaltación emocional del Romanticismo. Autores: Garcilaso de la Vega (Renacimiento español), Nicolás Boileau (Francia, siglo XVII).

creacionismo: Movimiento de vanguardia (ver también vanguardias) fundado por el poeta chileno Vicente Huidobro en las primeras décadas del siglo XX, que propone que el poeta no debe imitar la naturaleza sino crear realidades autónomas mediante el lenguaje, siguiendo la máxima «por qué cantáis a la rosa, poetas, hacedla florecer en el poema». Se caracteriza por metáforas insólitas, ruptura de la sintaxis lógica y libertad tipográfica.

cubismo literario: Adaptación al terreno literario de los principios estéticos del cubismo pictórico (Picasso, Braque), que propone fragmentar y reorganizar la realidad desde múltiples perspectivas simultáneas, en lugar de representarla de forma lineal o unificada. En poesía se asocia sobre todo con Guillaume Apollinaire, cuyos caligramas combinan esta fragmentación con la disposición visual del texto en la página, lo que lo vincula también con la poesía visual.

dadaísmo: Movimiento de vanguardia (ver también vanguardias) surgido en Zúrich en 1916, en el contexto de la Primera Guerra Mundial, que rechaza la lógica, la razón y los valores estéticos y sociales burgueses a través de la provocación, el absurdo y el azar. En poesía se manifiesta en técnicas como el poema-collage, la combinación arbitraria de palabras recortadas al azar y la negación deliberada de todo sentido convencional. Suele considerarse un antecedente directo del surrealismo.

futurismo: Movimiento de vanguardia (ver también vanguardias) fundado por el italiano Filippo Tommaso Marinetti en 1909, que exalta la velocidad, la máquina, la tecnología y la civilización industrial, rechazando el pasado, la tradición literaria y los valores estéticos convencionales. En poesía se traduce en la ruptura de la sintaxis, la abolición de la puntuación, el uso de onomatopeyas y una fuerte experimentación tipográfica destinada a expresar el dinamismo moderno.

modernismo: Movimiento poético hispanoamericano de fines del siglo XIX y principios del XX, que renueva el lenguaje poético en español a través de la musicalidad del verso, la riqueza sensorial y el refinamiento estético, con influencia directa del parnasianismo y el simbolismo franceses. Combina el gusto por lo exótico y aristocrático con una búsqueda de identidad cultural propia en Hispanoamérica. Autor de referencia: Rubén Darío.

parnasianismo: Movimiento poético francés de mediados del siglo XIX que propone el ideal del «arte por el arte»: la poesía debe aspirar a la perfección formal y la belleza objetiva, alejada de la efusión sentimental romántica y del compromiso social. Privilegia la precisión descriptiva, la impasibilidad del poeta y temas vinculados a la Antigüedad clásica o lo exótico. Suele definirse en contraste con el simbolismo, que reacciona contra su frialdad descriptiva en busca de la sugerencia y lo subjetivo. Autor: Théophile Gautier.

poesía concreta: Corriente surgida en la década de 1950, con el grupo brasileño Noigandres (Augusto de Campos, Haroldo de Campos, Décio Pignatari) y, casi en paralelo, con Eugen Gomringer en Europa. Concibe el poema como objeto: reemplaza la sintaxis lineal del verso por la disposición espacial de palabras y letras en la página. Se considera una corriente histórica de la poesía visual. Ver también poesía visual.

posmodernismo: En poesía, corriente de fines del siglo XX que cuestiona los grandes relatos, la noción de originalidad y las jerarquías entre alta cultura y cultura popular, apelando frecuentemente a la ironía, el pastiche, la intertextualidad y la fragmentación. No es la continuación directa del modernismo, sino un fenómeno distinto ligado a la posmodernidad como período cultural más amplio.

realismo: Corriente que busca representar la realidad tal como es, sin idealización, prestando atención a lo cotidiano, lo social y lo verosímil. Aunque se asocia mayormente con la narrativa del siglo XIX, en poesía se manifiesta en un lenguaje más directo y en la elección de temas concretos y contemporáneos, en oposición a la fantasía y la subjetividad exaltada del Romanticismo.

Romanticismo: Movimiento de fines del siglo XVIII y principios del XIX que exalta la subjetividad, la emoción, la imaginación y la libertad creativa por sobre las normas clásicas. La naturaleza, el amor, la muerte y lo sobrenatural son temas centrales, junto con la figura del genio individual y rebelde. Autores: Gustavo Adolfo Bécquer, José de Espronceda (España); Víctor Hugo (Francia).

simbolismo: Movimiento poético francés de fines del siglo XIX que busca sugerir estados de conciencia y significados a través de símbolos, la musicalidad del lenguaje y la ambigüedad, en lugar de describir la realidad de forma objetiva. Surge en parte como reacción al parnasianismo, privilegiando lo subjetivo y lo evocador sobre la precisión descriptiva. Autores: Charles Baudelaire, Paul Verlaine, Stéphane Mallarmé.

surrealismo: Movimiento de vanguardia (ver también vanguardias) surgido en Francia en 1924 a partir del manifiesto de André Breton, que busca liberar la creación artística del control racional mediante la exploración del inconsciente, el sueño y la escritura automática. En poesía se traduce en imágenes insólitas, asociaciones libres y la búsqueda de una «realidad superior» que fusione lo racional y lo irracional.

vanguardias: Conjunto de movimientos artísticos y literarios de las primeras décadas del siglo XX que, en un contexto de ruptura con la tradición y de fuerte experimentación formal, buscan renovar radicalmente el lenguaje poético y cuestionar los límites del arte. Incluye corrientes como el creacionismo, el surrealismo, el futurismo, el ultraísmo, el dadaísmo y el cubismo literario, cada una con su propio programa estético pero unidas por el espíritu de ruptura, la experimentación tipográfica y el rechazo de las convenciones poéticas previas.

ultraísmo: Movimiento de vanguardia (ver también vanguardias) surgido en España hacia 1918 y con fuerte desarrollo posterior en Hispanoamérica —sobre todo en Argentina, de la mano del joven Jorge Luis Borges—, que propone eliminar del poema los elementos anecdóticos, sentimentales y descriptivos para concentrarse en la metáfora como núcleo esencial de la creación poética. Recoge influencias del futurismo y el creacionismo, aunque sin el culto futurista a la máquina ni la velocidad.

Técnicas asociadas a los movimientos antes definidos

caligrama: Composición poética en la que la disposición gráfica de las palabras sobre la página forma una imagen o silueta relacionada con el tema del poema, de modo que la lectura visual y la lectura textual se complementan. Es la técnica más representativa de la poesía visual y del cubismo literario (ver ambas entradas), popularizada por Guillaume Apollinaire en su libro Caligramas (1918).

escritura automática: Técnica surrealista (ver también surrealismo) que consiste en escribir de forma continua y espontánea, sin intervención de la razón, la lógica o la revisión crítica, con el fin de dar salida directa a los contenidos del inconsciente. Fue propuesta por André Breton en el Manifiesto surrealista de 1924 como el método por excelencia para acceder a esa «realidad superior» que buscaba el movimiento.

poema-collage: Técnica dadaísta (ver también dadaísmo) que consiste en construir un poema a partir de fragmentos textuales preexistentes —recortados de periódicos, libros u otros materiales— combinados de forma azarosa o deliberadamente ilógica, en rechazo a la coherencia narrativa y a la autoría individual tradicional. Un procedimiento asociado es el propuesto por Tristan Tzara, que sugería extraer palabras al azar de una bolsa para componer el texto.

palabras en libertad (parole in libertà): Técnica futurista (ver también futurismo) formulada por Filippo Tommaso Marinetti que propone liberar el lenguaje poético de la sintaxis convencional, la puntuación y la disposición lineal del verso, sustituyéndolas por una distribución libre de las palabras en la página —variando tamaños, tipografías y orientaciones— para expresar visualmente el dinamismo y la simultaneidad de la experiencia moderna.

cadáver exquisito: Juego de escritura colectiva practicado por los surrealistas (ver también surrealismo), en el que varios participantes componen un texto por turnos, cada uno sin ver lo escrito por los anteriores —generalmente doblando el papel para ocultar la parte previa—, de modo que el resultado final surge del azar y la yuxtaposición imprevista de fragmentos individuales. El nombre proviene de la primera frase obtenida con este método: «El cadáver exquisito beberá el vino nuevo».

Criterios editoriales para la poesía

alineación (centrada o a la izquierda): Disposición gráfica de los versos en la página. La forma más habitual consiste en alinearlos al margen izquierdo, aunque algunos poemas presentan versos centrados o distribuciones espaciales particulares con fines expresivos. En poesía, la ubicación de cada verso forma parte del significado del texto; por ello, el profesional de la corrección debe preservar la composición original y verificar únicamente la coherencia y la adecuada reproducción del diseño previsto.

blancos estróficos: Espacios que separan una estrofa de otra. Funcionan como pausas visuales y rítmicas y contribuyen a la organización del poema. Es importante mantener una separación uniforme cuando el diseño así lo requiera y evitar tanto la supresión como la ampliación inadvertida de esos blancos.

citación de versos: Cuando un poema se cita dentro de un texto en prosa, cada cambio de verso se señala mediante una barra oblicua (/) precedida y seguida de un espacio. Si el fragmento comprende un cambio de estrofa, se utilizan dos barras oblicuas (//), también separadas por espacios. Este sistema permite conservar la estructura del poema sin recurrir a la disposición en versos.

criterio editorial: Conjunto de principios establecidos por una editorial, colección o equipo de edición para intervenir en un poemario. Incluye decisiones sobre ortografía, mayúsculas, puntuación, tipografía, disposición gráfica y grado de respeto de las particularidades autorales. Definir este criterio antes de iniciar la corrección permite garantizar coherencia y evitar intervenciones contradictorias a lo largo del libro.

distribución tipográfica: Organización visual del poema en la página: ubicación de versos y estrofas, sangrías, blancos, alineaciones y relaciones espaciales entre los elementos textuales. La distribución tipográfica puede contribuir al sentido del poema, orientar la lectura o producir efectos visuales específicos. No debe alterarse la composición concebida por el autor.

espacios en blanco: Áreas vacías de la página que separan versos, estrofas o grupos textuales y que poseen valor rítmico, visual y semántico. En muchos poemas, el silencio tipográfico es tan significativo como las palabras. El profesional de la corrección debe conservar los espacios previstos por el autor y comprobar únicamente que su reproducción sea fiel en la edición impresa o digital.

ortografía deliberadamente transgredida: Alteración intencional de las normas ortográficas —mayúsculas, acentuación, segmentación, grafías no estándar— con fines expresivos, fónicos, visuales o ideológicos. Es importante evaluar si la transgresión forma parte de un procedimiento sistemático y significativo antes de proponer una enmienda. La regularización automática puede borrar rasgos centrales de la voz poética.

puntuación en el verso: La puntuación en poesía cumple funciones sintácticas, rítmicas y expresivas. Un poema puede ajustarse plenamente a las normas generales de puntuación o apartarse en forma deliberada de ellas para producir determinados efectos de lectura. La ausencia de signos, la puntuación mínima o la puntuación no convencional constituyen recursos estilísticos legítimos cuando responden a un proyecto estético.

referencia bibliográfica de poemas: La forma de citar un poema en la bibliografía depende de si fue publicado de manera independiente o forma parte de un libro colectivo o de un poemario. El título del poema se escribe sin comillas (APA) o con comillas (MLA, Chicago) y el título del libro o de la publicación en cursiva, siguiendo el estilo bibliográfico adoptado por la obra.

sangría de versos: Desplazamiento horizontal de un verso respecto del margen principal. Se utiliza con frecuencia en versos quebrados, en continuaciones de un mismo verso, en estructuras dialogadas o en composiciones visuales. La sangría tiene valor rítmico y gráfico; por ello, debe respetarse exactamente en la composición editorial.

título y primer verso: Relación tipográfica y textual entre el título del poema y el verso inicial. En la edición de poesía es frecuente que ambos aparezcan próximos, lo que puede generar ambigüedades de composición. Es necesario comprobar que el título se distinga claramente del primer verso mediante criterios tipográficos coherentes y acordes con el diseño editorial.

uso de mayúsculas en poesía (uso histórico vs. moderno): El empleo de mayúsculas en poesía responde tanto a convenciones tipográficas como a decisiones estilísticas del autor. Tradicionalmente, era frecuente iniciar cada verso con mayúscula, independientemente de la puntuación; en la poesía contemporánea, en cambio, suele preferirse el uso de mayúsculas conforme a las reglas generales de la lengua, reservándolas para el inicio de una oración o para nombres propios.

versalitas y cursivas: Recursos tipográficos empleados para destacar palabras, voces ajenas, títulos, extranjerismos, citas o efectos expresivos. En poesía, además de su función normativa, pueden adquirir un valor estilístico particular.

Referencias bibliográficas

Glosario de géneros poéticos

Glosario de términos poéticos

Glosario de términos literarios

La lectura atenta de la poesía

Poesía

Términos literarios sobre la poesía

* Comisión de Lexicografía-RedACTE: Claudia Dorado Sánchez (ASPPECTO), Diana Gamarnik (PLECA), Raquel Rodríguez (UniCo), Tania Fernández (Panamá)

Construir claridad: seis miradas sobre el aporte de la corrección al lenguaje claro

¿Qué tienen en común una sentencia judicial, un informe médico, una comunicación bancaria y un mensaje institucional? Aunque pertenecen a ámbitos muy diferentes, todos pueden presentar el mismo problema: ser difíciles de comprender, pese a estar correctamente escritos.

Esta cuestión atravesó el conversatorio «Construir claridad: la corrección y el lenguaje claro», organizado el 18 de julio por la Comisión de Lenguaje Claro y Accesible de la RedACTE. El encuentro reunió a profesionales de la corrección de textos de distintos países, con trayectorias vinculadas también al derecho, la traducción, la docencia, la comunicación y la accesibilidad.

La propuesta no fue ofrecer una introducción al lenguaje claro, sino abrir una conversación sobre las experiencias concretas de quienes trabajan con textos y han encontrado, en este campo en expansión, nuevas formas de ejercer y desarrollar su profesión.

María Eugenia Trujillo Ruiz: el lenguaje jurídico y el derecho a comprender

Desde Perú, María Eugenia Trujillo Ruiz (ASCOT) compartió un recorrido que comenzó en el ámbito jurídico y la llevó a investigar la relación entre el lenguaje de la justicia y la ciudadanía.

Su experiencia con las sentencias judiciales le permitió advertir que muchas de las dificultades de estos textos no eran solamente terminológicas. También estaban relacionadas con la sintaxis, la estructura, la organización de la información y las convenciones propias de la escritura jurídica. 

A partir de su trabajo académico, planteó la necesidad de acercar la justicia a quienes deben comprender sus decisiones por medio de una redacción correcta y clara, y destacó la necesidad de que lingüistas, abogados y diseñadores formen parte de equipos dedicados a revisar y mejorar este tipo de documentos.

«El lenguaje claro para lograr el encuentro comunicativo entre la justicia y el ciudadano».

Esa idea, que también dio título a su trabajo de investigación, resume una de las preocupaciones centrales de su intervención: la comunicación entre los operadores jurídicos y los ciudadanos requiere de los primeros el uso del lenguaje claro y, de los segundos, una formación académica que incluya el conocimiento de las instituciones democráticas, por un lado, y cómo hablar y redactar con propiedad y claridad, por el otro. De esa manera, justicia y ciudadano podrían encontrarse en un punto medio.

Josefina Abelleyra: cuando corregir permite descubrir lo que ya parecía normal

Josefina Abelleyra (PLECA, Argentina) llegó a la corrección desde el derecho. Precisamente esa formación le permitió reconocer un fenómeno frecuente entre quienes trabajan durante mucho tiempo en un ámbito profesional: determinadas formas de escribir terminan pareciendo naturales, aunque dificulten la comprensión.

Su experiencia con textos jurídicos la llevó a trabajar en capacitación y asesoramiento para abogados y equipos legales. Durante el conversatorio relató distintos proyectos en los que la revisión de los textos se combinó con el trabajo de profesionales de otras áreas.

Uno de ellos estuvo relacionado con informes de una empresa constructora que generaban consultas y reclamos de los clientes. La intervención no consistió simplemente en «corregir» los documentos, sino en revisar su organización, jerarquía y presentación junto con abogados, diseñadores y profesionales de la comunicación.

En ese tipo de procesos, explicó, la empatía con quien recibe el documento resulta fundamental.

«Lo que yo había naturalizado como lenguaje jurídico, después, cuando empecé a estudiar sintaxis y gramática, me parecía que no se entendía».

Su experiencia mostró cómo la formación en corrección puede modificar incluso la mirada de quienes llevan años trabajando dentro de un campo especializado.

María Herrero Prado: corregir también es mediar

Desde España, María Herrero Prado (UniCo) abordó el lenguaje claro desde una trayectoria vinculada con la traducción, la interpretación, la corrección y la accesibilidad.

Su recorrido profesional la llevó a ampliar progresivamente la idea de lo que significa intervenir sobre un texto. La traducción le enseñó a mirar el significado y el contexto más allá de las palabras; la localización, a considerar las particularidades de cada destinatario; y el trabajo en accesibilidad, a entender que la posibilidad de comprender también está relacionada con la participación.

Por eso, propuso pensar la corrección como una forma de mediación entre el conocimiento y las personas que necesitan acceder a él.

«La corrección es una mediación entre el conocimiento y las personas».

Desde esa perspectiva, corregir supone preguntarse quién leerá el texto, qué conocimientos previos tendrá, qué información necesita encontrar y qué dificultades puede experimentar. También implica prestar atención a cuestiones que exceden la dimensión estrictamente lingüística: la estructura, la jerarquía visual, la tipografía y la carga cognitiva.

Gustavo Patiño: detectar la falta de claridad antes de que se convierta en un problema

Gustavo Patiño (Correcta, Colombia) aportó ejemplos provenientes de ámbitos muy diversos y mostró cómo la preocupación por la claridad puede surgir en situaciones aparentemente cotidianas.

Recordó, entre otros casos, una expresión utilizada en los cajeros automáticos —«afectar» una cuenta— que le llamó la atención por la distancia entre el lenguaje institucional y la forma en que las personas realmente comprenden la información.

También habló de textos médicos, comunicaciones bancarias, campañas de salud y mensajes dirigidos a integrantes de instituciones. En uno de sus ejemplos, un mensaje que podría haberse limitado a informar «no voy a asistir a la reunión» utilizaba una construcción mucho más compleja e innecesaria.

Su recorrido por proyectos vinculados con el lenguaje claro lo llevó incluso a plantear la necesidad de pensar nuevas especializaciones profesionales.

«Los correctores tenemos una sensibilidad especial para detectar esos problemas».

Para Patiño, esa capacidad de detectar obstáculos en la comunicación puede convertirse en un aporte específico dentro de equipos de trabajo y en un área de especialización para los profesionales de la corrección.

María del Pilar Cobo: la importancia de trabajar en equipo y validar

María del Pilar Cobo (Acorte, Ecuador) señaló que la claridad siempre estuvo presente en su práctica, aunque con el tiempo fue tomando mayor conciencia de las herramientas y posibilidades que ofrecía este campo.

Su experiencia en el trabajo con textos jurídicos, académicos e institucionales la llevó a destacar especialmente la necesidad de conformar equipos interdisciplinarios.

Compartió, entre otros ejemplos, un proyecto relacionado con el depósito legal de publicaciones, en el que un documento de carácter jurídico fue transformado en un material organizado mediante preguntas y respuestas, con una estructura más accesible y recursos visuales.

La transformación no fue producto del trabajo aislado de un corrector: requirió la colaboración entre profesionales de distintas disciplinas y, especialmente, la consideración de las personas destinatarias.

«Tenemos que trabajar en equipos interdisciplinarios».

Para Cobo, esa colaboración también supone una oportunidad para que los correctores amplíen sus competencias y encuentren nuevos espacios profesionales.

Natalia Faral: hacer de la escritura un acto consciente

Desde Uruguay, Natalia Faral (AUCE) compartió una trayectoria que comenzó en la docencia y continuó con la corrección y los estudios lingüísticos. Su experiencia en el Banco de Previsión Social la llevó a trabajar directamente con textos destinados a la ciudadanía y a incorporar progresivamente la perspectiva del lenguaje claro.

Recuperó una frase que había utilizado durante años en talleres de escritura: «hacer de la escritura un acto consciente». Para ella, esa premisa conecta de manera directa la corrección con el lenguaje claro.

También destacó tres capacidades que considera particularmente valiosas en el trabajo profesional: leer de manera atenta, mantener una relación saludable con la duda y saber dialogar con quienes producen los textos.

A partir de su experiencia con documentos institucionales y jurídicos, señaló que el corrector no necesita ser especialista en cada materia para aportar una mirada valiosa.

«La corrección es una especie de ingeniería del texto».

La metáfora resume una concepción de la profesión que va más allá de la detección de errores: analizar cómo está construido un texto, anticipar dificultades y proponer soluciones para que la comunicación funcione.

Una profesión que mira más allá del error

Las seis experiencias tuvieron recorridos diferentes, pero coincidieron en un punto: la claridad no depende únicamente de que un texto cumpla con las normas lingüísticas.

Un documento puede ser gramaticalmente correcto y seguir siendo confuso. Puede contener toda la información necesaria y, sin embargo, esconderla detrás de una estructura poco adecuada. Puede utilizar términos precisos para un especialista y resultar incomprensible para quien necesita esa información.

Por eso, hablar de lenguaje claro implica ampliar la mirada sobre la corrección. No se trata de reemplazar la precisión por la simplificación, sino de buscar formas de comunicación que permitan comprender, interpretar y utilizar la información sin obstáculos innecesarios.

También implica intervenir antes. Si la estructura de un documento presenta problemas, esperar hasta la última etapa para corregirlo puede limitar las posibilidades de mejora. La participación de los profesionales de la corrección desde las primeras fases de un proyecto permite plantear preguntas sobre los destinatarios, los objetivos, la organización de la información y las posibles barreras de comprensión.

El conversatorio mostró, así, un campo profesional que se encuentra en expansión y en el que muchas de las competencias tradicionales de la corrección adquieren nuevas dimensiones.

Leer con atención, detectar problemas, investigar, preguntar, dialogar con especialistas, pensar en quien recibe el texto y proponer soluciones son capacidades que ya forman parte del trabajo de muchos correctores.

El desafío ahora es hacerlas visibles y ponerlas en diálogo con otras disciplinas.

Porque, como dejaron ver las experiencias compartidas durante el encuentro, corregir no es solamente mirar las palabras que están sobre la página. También es preguntarse qué sucede cuando esas palabras llegan a alguien.

Y construir claridad empieza, precisamente, por hacerse esa pregunta.

* Comisión de Lenguaje Claro y Accesible.

De tesis sobre la corrección a un libro de texto para su aprendizaje

Por Astrid Velasco Montante (AMCERE)*

Hace unos días, mi alumna Daniela Ivette Aguilar Santana se tituló de la Maestría en Diseño y Producción Editorial, de la Universidad Nacional Autónoma Metropolitana, Xochimilco (UAM), con un trabajo sobre corrección de textos, específicamente con un libro práctico para aprender sus fundamentos. El trabajo de titulación —denominado Idónea Comunicación de Resultados (ICR) en esta universidad—, que acompaña el manuscrito del libro, explora en sus capítulos el panorama de la formación de textos, la trayectoria de la profesionalización de este actor de la producción editorial a través de entrevistas con profesionales de este campo y la descripción de la obra que está ya comprometida para publicarse en la UAM.

Si bien la ICR es breve, es muy rica en la observación del perfil del corrector de textos, la historia de esta figura y el análisis de los caminos posibles de su formación. No obstante, lo que me parece de mayor importancia (además de su pronta publicación como libro) es la aportación que hace en cuanto a proponer un modelo de las competencias actuales del corrector: enciclopédicas, gramaticales, textuales, tipográficas, editoriales, técnicas y laborales.

Estas competencias integran los modelos ya planteados con respecto a dos dimensiones que a veces no se consideran: por una parte, el conocimiento general de los procesos editoriales y de la tipografía (micro y macro, en especial de la ortotipografía) que en otros escritos se adjudican al nivel fonemático de saberes gramaticales, pero no dan cuenta de la especialización que implica para el corrector —como en el artículo de María Marta García Negroni y Estrada “Corrector o corruptor: Saberes y compretencias del corrector de estilo” (Páginas de guarda 1 [2006])—. Por otra parte, las relaciones laborales que llevan a pensar las condiciones de trabajo y las habilidades necesarias para desempeñar este oficio.

Además, el libro de texto, producto de esta ICR y el primero en su tipo en México, se propone enseñar los fundamentos de la profesión de forma gradual y práctica, sin plantearse ser un curso de redacción. Su progreso se organiza en diez lecciones:

  1. El proceso editorial
  2. El corrector y la corrección
  3. Los conocimientos del corrector
  4. Las habilidades del corrector
  5. Las actitudes del corrector
  6. La norma lingüística
  7. Los libros de estilo
  8. Las herramientas del corrector
  9. Los objetivos y límites de la corrección
  10. La corrección en acción

En el ámbito de la colaboración, la tesis de Daniela rescata otra sobre el corrector de textos hecha anteriormente en la UAM, por Jesús Eduardo García Castillo: “La profesionalización del corrector de estilo: un enfoque desde el aula universitaria” (México: UAM, 2013, disponible internet en el repositorio de la UAM). Ambas investigaciones abonan al estudio y análisis de la corrección y del corrector como trabajos académicos y prácticos. ¿Conoces otras investigaciones de este tipo en México? Si es así, compártelas con nosotros para crear un corpus de tesis sobre la materia que nos convoca.

* Corregido por Diana Isiordia y Alma Martínez.

El idioma español y el fútbol (o futbol): vocabulario y términos del juego 

El fútbol es mucho más que un deporte: también es una fuente inagotable de palabras, expresiones y apodos que forman parte de la vida cotidiana de millones de hispanohablantes. Su popularidad ha enriquecido el español con un vocabulario amplio que se emplea tanto dentro como fuera de las canchas.

Aunque las reglas del juego son universales, no siempre ocurre lo mismo con las palabras. Un mismo elemento puede recibir nombres distintos según el país o la región, lo que convierte al fútbol en un excelente ejemplo de la diversidad del español.

Esta guía reúne algunos de los términos más frecuentes del lenguaje futbolístico, junto con variantes regionales y apodos asociados a selecciones y sus jugadores. 

El fútbol y sus variantes

La popularidad del fútbol ha dado lugar a distintas modalidades de juego y a un conjunto de palabras derivadas que forman parte del vocabulario deportivo habitual.

baby fútbol: modalidad de fútbol practicada en espacios reducidos, especialmente por niños y jóvenes. Su uso es frecuente en algunos países del Cono Sur, sobre todo en Argentina y Uruguay.

fútbol: deporte que se practica entre dos equipos de once jugadores, cuyo objetivo es introducir un balón (o pelota) en la portería contraria (o arco contrario) principalmente con los pies, aunque también puede usarse cualquier parte del cuerpo con excepción de las manos y los brazos. Variantes: futbol (grafía utilizada en México y en algunos países de Centroamérica), balompié (denominación de uso formal, literario o histórico).

fútbol femenino: modalidad del fútbol disputada por equipos de mujeres y organizada en competiciones nacionales e internacionales específicas.

fútbol playa: modalidad de fútbol que se juega sobre arena, generalmente entre dos equipos de cinco jugadores.

fútbol sala: modalidad de fútbol que se juega en una cancha más pequeña, generalmente cubierta, entre dos equipos de cinco jugadores. Variantes: fútbol de salón (Argentina, Bolivia, Colombia, Uruguay), futsal (Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Perú, Uruguay).

fútbol 5: formato de fútbol disputado entre dos equipos de cinco jugadores en espacios reducidos, de carácter generalmente recreativo o no reglado.

fútbol 7: formato de fútbol disputado entre dos equipos de siete jugadores en un terreno de juego reducido respecto al fútbol tradicional.

El terreno de juego

El fútbol se desarrolla en un espacio delimitado por distintas áreas, líneas y elementos que cumplen funciones específicas dentro del juego. Muchas de estas denominaciones presentan variantes según el país o la tradición futbolística local.

área chica: zona rectangular situada frente al arco dentro del área penal. Se utiliza, entre otras funciones, para la ejecución del saque de meta. Variantes: área pequeña (España).

área penal: zona rectangular delimitada frente a cada arco. Dentro de ella, determinadas infracciones cometidas por el equipo defensor se sancionan con un penal. Variantes: área grande (México, Centroamérica, Colombia).

arco: estructura formada por dos palos y un travesaño donde debe ingresar la pelota para que se marque un gol. Variantes: portería (España), meta (Chile, Colombia, Ecuador, México).

banco: espacio destinado a los jugadores suplentes y al cuerpo técnico durante el partido. Variantes: banquillo (Bolivia, España), banca (Chile, Colombia, Ecuador, México).

banderín de esquina: bandera colocada en cada una de las esquinas del terreno de juego para señalar sus límites.

cancha: superficie delimitada donde se disputa un partido de fútbol. Variantes: campo de juego, terreno de juego.

círculo central: circunferencia situada en el centro del campo que marca la distancia mínima que deben guardar los jugadores durante el saque inicial.

esquina: cada uno de los vértices del terreno de juego donde se ejecutan los saques de esquina.

línea de banda: línea que delimita los lados más largos del terreno de juego.

línea de meta: línea que delimita los extremos del terreno de juego y sobre la que se sitúan los arcos o porterías.

palo: cada uno de los elementos verticales que forman el arco. Variante: poste (España, México).

punto penal: marca situada dentro del área penal desde donde se ejecutan los tiros penales.

travesaño: elemento horizontal que une los dos palos del arco. Variante: larguero (España).

Los protagonistas

Un partido de fútbol involucra a muchas más personas que los jugadores que están en la cancha. Árbitros, entrenadores, integrantes del cuerpo técnico y aficionados también forman parte de este deporte y de su vocabulario.

árbitro: persona encargada de aplicar las reglas del juego, dirigir el partido y sancionar las infracciones. Variantes: referí o réferi (Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay).

árbitro asistente: integrante del equipo arbitral que colabora con el árbitro principal en la supervisión del juego. Variantes: juez de línea (Centroamérica, Sudamérica).

barra brava: grupo organizado de aficionados que apoya a un equipo de forma intensa y permanente, asociado en algunos países a comportamientos violentos o actos de vandalismo vinculados al fútbol.

capitán, capitana: jugador o jugadora que representa a su equipo dentro del terreno de juego y actúa como interlocutor ante el árbitro.

cuerpo arbitral: conjunto de árbitros encargados de dirigir un partido.

cuerpo técnico: conjunto de profesionales encargados de la preparación, dirección y apoyo de un equipo.

entrenador, entrenadora: persona responsable de dirigir y preparar a un equipo. Variantes: director técnico y DT (Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay), técnico (Argentina, Bolivia, Colombia, México, Uruguay).

futbolero, futbolera: persona relacionada con el mundo del fútbol, especialmente como aficionada o seguidora.

futbolista: persona que practica el fútbol, ya sea de manera profesional o aficionada.

hincha: persona que sigue, apoya o disfruta de un equipo, una selección o el fútbol en general. Variantes: aficionado, aficionada (España), seguidor, seguidora.

hinchada: conjunto de personas que apoyan a un equipo, una selección o el fútbol en general. Variante: afición (España).

jugador, jugadora: persona que participa en un partido de fútbol como integrante de un equipo.

pasapelotas: persona encargada de recuperar y suministrar balones durante el desarrollo de un partido. Variante: alcanzapelotas (Argentina, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay), recogepelotas, recogebalones (Colombia, España, México, gran parte de Centroamérica), balonero (Colombia, Ecuador)

preparador físico, preparadora física: integrante del cuerpo técnico responsable de la preparación física de jugadores.

silbato: instrumento utilizado por el árbitro para señalar el inicio, las interrupciones y la reanudación del juego.

videoárbitro: miembro del equipo arbitral encargado de revisar determinadas jugadas mediante el uso de tecnología de video. Variante: VAR.

Las posiciones de juego

Cada jugador cumple una función específica dentro del equipo según la zona del campo en la que actúa y las tareas que desempeña. Aunque las posiciones pueden variar según el sistema táctico, algunas denominaciones son comunes en el vocabulario futbolístico.

arquero: jugador encargado de defender el arco e impedir que la pelota entre en él. Es el único futbolista que puede tocar la pelota con las manos dentro de su propia área penal, de acuerdo con las reglas del juego. Variantes: portero (Bolivia, España), guardameta (Bolivia, Costa Rica, España, México), cuidapalos (Honduras), guardavallas (Paraguay, Uruguay).

carrilero: jugador que actúa por una banda y combina funciones defensivas y ofensivas, con mayor proyección al ataque que un lateral tradicional.

central: defensor que juega en la zona central de la defensa y cuya función principal es impedir el avance de los atacantes rivales. Variantes: defensor central, zaguero (Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Uruguay).

centrocampista: jugador que actúa en la zona central del campo y participa tanto en tareas defensivas como ofensivas. Variantes: mediocampista (Argentina, Bolivia, Centroamérica, Chile, Colombia, México), volante (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay).

defensor: jugador cuya función principal es proteger su arco y dificultar las acciones ofensivas del equipo contrario. 

delantero: jugador que actúa principalmente en ataque y tiene como objetivo crear oportunidades de gol y marcar tantos.

extremo: jugador que se desempeña por una de las bandas del campo, generalmente con funciones ofensivas. Variante: puntero (Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay).

lateral: defensor que juega por una de las bandas del terreno de juego y participa tanto en tareas defensivas como ofensivas.

líbero: defensor con mayor libertad de movimiento que el resto de la línea defensiva, encargado de apoyar la cobertura de sus compañeros.

mediapunta: jugador que se ubica entre el centrocampista y el delantero, con funciones de creación y apoyo al ataque. Variante: enganche (Argentina, Paraguay, Uruguay), enlace (Chile, Colombia, Ecuador, Perú).

Las acciones y las jugadas

El desarrollo de un partido de fútbol está marcado por acciones técnicas, movimientos tácticos y jugadas características que forman parte del lenguaje habitual de jugadores, entrenadores, periodistas y aficionados.

amague: movimiento o gesto realizado para engañar a un adversario sobre la acción que se pretende ejecutar. Variantes: finta (Colombia, Cuba, México, Perú), amago (España).

asistencia: pase que permite a un compañero marcar un gol. Variantes: pase de gol (Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay), pase-gol (Colombia).

atajar: detener o desviar el balón para evitar un gol. 

cabezazo: golpe del balón con la cabeza.

caño: jugada que consiste en hacer pasar el balón entre las piernas de un adversario. Variante: túnel (Chile, Colombia, España, México).

chilena: remate acrobático ejecutado de espaldas al arco, con ambas piernas en el aire.

conducir: avanzar con el balón bajo control mientras se desplaza por el terreno de juego.

gambeta: acción de eludir a un adversario mediante movimientos, fintas o cambios de dirección rápidos. Variantes: regate (España, México), drible (Bolivia, Chile, Perú).

marcar: vigilar o presionar a un adversario para impedir su participación en el juego.

rabona: golpe del balón realizado cruzando una pierna por detrás de la otra.

rematar: dirigir el balón hacia el arco con intención de marcar un tanto.

tijera: remate acrobático ejecutado con un movimiento de piernas semejante al de una tijera.

volea: remate realizado antes de que el balón toque el suelo tras un pase o un rebote.

Los goles, los marcadores y los resultados

Marcar goles es el objetivo principal del fútbol. Alrededor de las anotaciones y de los resultados de los partidos se ha desarrollado un vocabulario específico que forma parte de las narraciones deportivas y de las conversaciones entre hinchas.

autogol: gol marcado accidentalmente por un jugador en su propio arco. Variante: gol en contra (Argentina, Paraguay y Uruguay).

derrota: resultado desfavorable obtenido por un equipo al finalizar un partido.

empate: resultado en el que ambos equipos terminan con la misma cantidad de goles.

gol: anotación conseguida cuando el balón cruza completamente la línea de meta entre los palos y por debajo del travesaño.

gol de vestuario: gol marcado en los primeros minutos de un tiempo de juego, especialmente al comienzo del partido o tras el descanso.

goleador, goleadora: jugador o jugadora que destaca por su capacidad anotadora o por marcar muchos goles.

golear: vencer a un rival por una amplia diferencia de goles en un partido.

marcador: resultado parcial o final de un partido, expresado en el número de goles de cada equipo.

resultado: marcador final o parcial de un partido.

victoria: resultado favorable obtenido por un equipo al finalizar un partido.

El juego

Un partido de fútbol no es solo el tiempo que dura ni lo que ocurre dentro de la cancha, sino también una sucesión de momentos organizados que le dan forma al juego. Desde la manera en que se divide el tiempo hasta cómo se reanuda la acción y cómo se estructura cada competición, el fútbol sigue un orden que permite que todo funcione y tenga sentido en cualquier parte del mundo.

Tiempos del partido 

alargue: periodo adicional de juego que el árbitro otorga para desempatar un partido cuando el reglamento lo establece o para compensar el tiempo que el juego estuvo detenido. Variantes: prórroga (España), tiempo extra (Colombia, México, Perú, Venezuela), tiempo añadido, tiempo de descuento.

medio tiempo: periodo de descanso entre el primer y el segundo tiempo. Variante: entretiempo (Argentina, Chile, Ecuador, Nicaragua, Uruguay).

primer tiempo: primera mitad reglamentaria de un partido de fútbol.

segundo tiempo: segunda mitad reglamentaria de un partido de fútbol.

Reanudaciones del juego

cambio: reemplazo de un jugador en el campo de juego por un compañero suplente. 

córner: forma de reanudar el juego cuando el balón cruza la línea de meta tras ser tocado en último lugar por un jugador del equipo defensor. Variantes: saque de esquina, tiro de esquina.

penal: tiro directo ejecutado desde el punto penal tras una infracción dentro del área. Variante: penalti (España).

saque: acción de poner el balón en juego o reanudarlo tras una interrupción.

saque de banda: forma de reanudar el juego cuando el balón sale completamente por una línea de banda.

saque de centro: puesta en juego del balón al inicio de cada tiempo y después de cada gol.

saque de meta: forma de reanudar el juego cuando el balón cruza la línea de meta tras ser tocado en último lugar por un jugador del equipo atacante.

tiro libre: reanudación del juego mediante un lanzamiento concedido tras una infracción.

Estructura de los torneos

clasificación: proceso mediante el cual los equipos acceden a la siguiente fase de un torneo o de una competencia.

cuartos de final: fase de eliminación directa con ocho equipos.

copa: torneo o competencia futbolística organizada en distintos formatos (grupos, eliminación directa o mixto) en la que participan clubes o selecciones; también trofeo que se entrega al equipo ganador del torneo.

fase de grupos: etapa inicial en la que los equipos se dividen en grupos y compiten entre sí para clasificar.

final: partido decisivo que define al equipo campeón.

fixture: programación de los partidos de un torneo. Variante: calendario (Colombia, España, gran parte de Centroamérica, México, Venezuela).

grupo de la muerte: grupo de alta dificultad por la calidad de los equipos.

octavos de final: fase de eliminación directa con 16 equipos.

partido amistoso: encuentro de fútbol que no forma parte de una competencia oficial y que se juega con fines preparatorios, recreativos o de exhibición.

partido inaugural: primer partido de un torneo.

repechaje: fase de clasificación adicional en un torneo en la que equipos eliminados previamente tienen una nueva oportunidad de acceder a la siguiente ronda.

semifinal: fase de eliminación directa con cuatro equipos.

tabla de posiciones: orden de los equipos según resultados.

Las infracciones y las sanciones

Las reglas del fútbol establecen una serie de infracciones y medidas disciplinarias destinadas a garantizar el desarrollo justo del juego. Muchas de estas expresiones forman parte habitual del vocabulario deportivo.

expulsión: sanción que obliga a un jugador o integrante del cuerpo técnico a abandonar el partido por decisión arbitral.

falta: infracción de las reglas del juego cometida por un jugador durante el desarrollo de un partido.

fuera de juego: infracción que se produce cuando un jugador se encuentra en posición antirreglamentaria en el momento en que recibe o interviene en una jugada. Variantes: offside (uso extendido), órsay, orsai (Argentina).

sanción: medida disciplinaria aplicada por el árbitro o por las autoridades deportivas ante una infracción de las reglas.

tarjeta amarilla: amonestación mostrada por el árbitro para advertir a un jugador o integrante del cuerpo técnico por determinadas infracciones o conductas antideportivas.

tarjeta roja: sanción mostrada por el árbitro que implica la expulsión inmediata de un jugador o integrante del cuerpo técnico.

El equipamiento

El equipamiento de los futbolistas está regulado por las normas del juego y cumple funciones tanto de protección como de identificación dentro del campo. A lo largo del mundo hispanohablante, algunos de estos elementos reciben distintos nombres.

balón: objeto esférico con el que se juega al fútbol. Variante: pelota (Argentina, Uruguay).

botines: calzado especial utilizado para jugar al fútbol, diseñado para mejorar el agarre en el terreno de juego. Variantes: chuteadores (Chile), cachos (Bolivia), guayos (Colombia), tachones (México), tacos (México, Panamá, Venezuela), championes (Uruguay), chimpunes (Perú), pupos (Ecuador).

camiseta: prenda superior que identifica a los jugadores de un equipo mediante colores y, en muchos casos, números o nombres. Variantes: playera (México), casaca (Argentina, Bolivia, Colombia, Uruguay).

canilleras: protecciones rígidas utilizadas en la parte inferior de la pierna para evitar lesiones. Variante: espinilleras (España).

guantes de arquero: guantes acolchados utilizados por el arquero para facilitar la sujeción y protección de la pelota.

pantalón corto: prenda inferior utilizada por los futbolistas durante el partido. Variantes: short.

rodilleras: protecciones utilizadas en las rodillas para reducir el impacto en caídas o choques.

medias: prenda que cubre los pies y parte de la pierna, utilizada para completar el uniforme y sujetar las canilleras. Variantes: calcetas (El Salvador, Guatemala, México), calcetines deportivos (Chile, España).

Los apodos de las selecciones

En el fútbol hispanohablante es habitual que las selecciones nacionales y sus aficionados reciban apodos que reflejan elementos históricos, culturales o simbólicos de cada país. Estos nombres forman parte del lenguaje futbolístico y se utilizan tanto en la prensa como en el habla cotidiana.

🇦🇷 Argentina: la Albiceleste, los albicelestes.

🇧🇴 Bolivia: la Verde.

🇧🇷 Brasil: la Canarinha.

🇨🇱 Chile: la Roja.

🇨🇴 Colombia: la Cafetera, la Tricolor, los cafeteros.

🇨🇷 Costa Rica: la Sele, la Tricolor.

🇪🇨 Ecuador: la Tri, la Tricolor.

🇸🇻 El Salvador: la Selecta.

🇪🇸 España: la Roja, la Furia Roja.

🇬🇹 Guatemala: la Bicolor, la Sele.

🇭🇳 Honduras: la H, los catrachos.

🇲🇽 México: el Tri.

🇳🇮 Nicaragua: la Azul y Blanco. 

🇵🇦 Panamá: la Marea Roja, los canaleros.

🇵🇾 Paraguay: la Albirroja, la Garra Guaraní, el León Guaraní.

🇵🇪 Perú: la Blanquirroja, los blanquirrojos.

🇩🇴 República Dominicana: los quisqueyanos.

🇺🇾 Uruguay: la Celeste, los charrúas.

🇻🇪 Venezuela: la Vinotinto, los llaneros.

Y como el fútbol no solo se juega, también se nombra, este deporte se convierte en un espacio donde el español muestra toda su diversidad y riqueza en movimiento.

En los grandes torneos internacionales de fútbol, cada término vibra, se mezcla y se reconoce más allá de sus fronteras originales, convirtiendo al juego en un punto de encuentro lingüístico y cultural. El fútbol es pasión e idioma compartidos.

Referencias

Diccionario de americanismos

Diccionario de fútbol. Un diccionario de especialidad para el gran público 

Diccionario del estudiante

Glosario de términos futbolísticos 

Glosario del fútbol argentino

Palabras de fútbol

Comisión de Lexicografía-RedACTE: Claudia Dorado Sánchez (🇧🇴 ASPPECTO), Diana Gamarnik (🇦🇷 PLECA) y Tania Fernández (🇵🇦 Panamá).

Lengua rusa

Por Andrea Villamarín (AUCE 🇺🇾)

El Día de la Lengua Rusa se conmemora el 6 de junio, fecha elegida por Naciones Unidas en 2010, en alusión al nacimiento de Aleksandr Pushkin, considerado el precursor de la literatura rusa moderna. Por decreto presidencial se incorporó a Rusia en 2011.

Desafíos

Mi primer acercamiento a la lengua rusa fue en 2018: en ocasión del mundial de fútbol celebrado ese año, pude acceder a un curso básico de conversación. Este idioma me implicó un gran desafío, no solo por el uso de un alfabeto distinto al latino (cirílico), sino porque además no contaba en ese momento con algunos conocimientos gramaticales (como el mecanismo de declinación por casos), que recién incorporé cuando empecé a formarme en el área lingüística.

En la actualidad, sigo aprendiendo gracias a una aplicación que descargué en mi celular, además de complementar con videos y textos de gramática rusa para hispanohablantes.

Pero vayamos por partes. El ruso puede parecer difícil por su lejanía con el español, pero hay palabras que son casi idénticas. También es posible observar términos de origen galo (ya que los zares guardaban una profunda admiración por la cultura francesa), germánico o griego, que por influencia cultural y religiosa se han incorporado a la lengua.

Hoy comparto con la comunidad de la RedACTE algunos datos de interés y curiosidades.

El alfabeto cirílico. Tiene varias letras en común con el latino, otras que provienen del griego y algunas que no existen en otros sistemas.

Comunes con el alfabeto latino: A, B, E (se pronuncia «ie»), M, K, T.

Comunes con el alfabeto griego: Γ, Л, П.

Propias del alfabeto cirílico:  Д, Ж, З, Ѥ, Ш, Ч, И, Й.

Las engañosas: X (se pronuncia como la j española), Ү (equivale a la u), H (en realidad se pronuncia como una n), P (sonido «r»), Я (sonido «ia»), C (sonido «s»).

Así, por ejemplo, el nombre oficial de la Unión Soviética era Союз Советских Социалистических Республик (abreviado como CCCP). Su transliteración al español es Soiuz Soviétskij Sotsialistícheskij Respublik, y se traduce como Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Proximidades con lenguas conocidas. Aunque la lengua rusa pertenece a la familia eslava —lo que la aleja del español más que las lenguas romances—, comparte con estas y con las germánicas una raíz común: la gran familia de las lenguas indoeuropeas.

Encontramos en el ruso algunos términos que nos van a resultar conocidos, ya sea por comparación con las lenguas romances o con las germánicas, o porque simplemente son términos internacionales.

Palabra rusaCómo se leeSignificado
Матьmátmamá, madre
Папаpapapapá, padre
братbrathermano
сестраsistrahermana
туалетtúaletbaño
паркparkparque
пиццаpitstsapizza
циркtsirkcirco
телефонtelefónteléfono
автомобильavtomobilautomóvil

Curiosidades gramaticales. En la lengua rusa hay diversos casos (tal como ocurre con el alemán, el griego o el latín): nominativo, genitivo, acusativo, dativo, instrumental y preposicional.

Por contraste a las dificultades de esta lengua (un alfabeto diferente al latino y los casos), solo tiene tres tiempos verbales: presente, pasado y futuro.

Además, el orden de las palabras en una oración es extremadamente libre (ya que los casos gramaticales señalan las funciones sintácticas de los sustantivos) y el verbo ser (быть ) no se usa en presente. Por ejemplo, para decir «yo soy corrector/a», simplemente se coloca el sujeto y el sustantivo (a veces separados por un guion en la escritura): Я — корректор (yo [soy] corrector/a).

Idioma del espacio. El ruso es considerado el idioma internacional de la navegación espacial[1] junto con el inglés. De hecho, los astronautas extranjeros que viajan a la Estación Espacial Internacional (EEI) en las naves Soiuz deben aprender ruso obligatoriamente, y los paneles de control de los módulos rusos están en esa lengua. En el día a día de la EEI, el bilingüismo ruso‑inglés es tan constante que los astronautas han creado un híbrido práctico: el runglish. Este mezcla palabras de ambos y les permite comunicarse rápido cuando no recuerdan el término exacto en el idioma del otro.

Patronímicos y cortesía. El nombre de las personas en ruso se compone de tres elementos: nombre de pila, patronímico (el nombre del padre adaptado) y apellido. Si el padre se llama Iván, el hijo varón tendrá el patronímico Ivánovich (hijo de Iván) y la hija mujer, Ivánovna (hija de Iván). En contextos formales o de respeto siempre se llama a la gente por su nombre y su patronímico.

La palabra para saludar de manera formal, Здравствуйте (Zdrávstvuyte), es famosa por su acumulación de consonantes difíciles de pronunciar para los extranjeros. Literalmente, significa «deseo que tengas buena salud».

Conclusiones

Conocer un nuevo idioma implica no solo léxico y estructura gramatical, sino también cultura e historia, y permite poner nuestra propia lengua materna en perspectiva.


[1] Fuente: https://www.britannica.com/question/Why-is-Russian-important-for-astronauts#:~:text=The%20Editors%20of%20Encyclopaedia%20Britannica.%20Aboard%20the,in%20that%20tongue%20to%20perform%20their%20procedures

Participación de RedACTE en la Reunión preparatoria de la III Convención de la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible

En el marco de la III Convención de la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible, la Comisión de Lenguaje Claro y Accesible de la RedACTE participó de la reunión preparatoria con el propósito de aportar la perspectiva profesional de la corrección de textos al debate sobre claridad comunicativa, accesibilidad e inteligencia artificial:

Esta participación se realiza en nombre de la Comisión de Lenguaje Claro y Accesible de la RedACTE (Red de Asociaciones de Correctores de Textos en Español), que reúne asociaciones profesionales de correctores de distintos países hispanohablantes. La Comisión impulsa iniciativas vinculadas con la claridad comunicativa, la accesibilidad y el derecho a comprender, mediante recursos, espacios de reflexión y acciones de articulación con otras instituciones y disciplinas. En este marco, consideramos fundamental visibilizar el aporte específico de los profesionales de la corrección de textos especializados en los proyectos de lenguaje claro y accesibilidad.

Estos proyectos necesitan un abordaje interdisciplinario: juristas, comunicadores, diseñadores, desarrolladores tecnológicos, educadores y expertos en accesibilidad realizan aportes fundamentales para construir textos y entornos comunicativos más comprensibles. El corrector especializado debe integrar estos equipos, porque tiene las competencias lingüísticas y temáticas necesarias para facilitar la comprensión, reducir barreras y garantizar una comunicación eficaz para públicos diversos.

El corrector analiza cómo circula el sentido, identifica obstáculos de la lectura, reorganiza la información y evalúa si el texto es adecuado y comprensible para los destinatarios. Su intervención abarca cuestiones de normativa, estructura, cohesión, legibilidad, accesibilidad y experiencia de lectura.

El concepto de accesibilidad amplía y profundiza el trabajo sobre la claridad textual. Se trata de garantizar que diferentes personas puedan acceder a la información, independientemente de sus condiciones cognitivas, lingüísticas, visuales, tecnológicas o culturales. 

Hoy, muchos correctores ya se especializan progresivamente en criterios de accesibilidad digital y documental, es decir, conocimientos sobre formatos accesibles, compatibilidad con lectores de pantalla, etiquetado de títulos, textos alternativos y otros elementos fundamentales para garantizar el acceso a la información.

La accesibilidad también supone reconocer la diversidad lingüística y cultural de las comunidades lectoras, y en este sentido, el corrector colabora en la adecuación de textos a distintas variedades del español o en proyectos que involucren lenguas originarias y contextos bilingües. Lejos de promover una homogeneización rígida, la corrección contribuye a construir textos comprensibles que respetan las particularidades lingüísticas y culturales de cada comunidad.

La inteligencia artificial incorporó nuevos desafíos y oportunidades para los proyectos de lenguaje claro. Hoy, muchas instituciones utilizan sistemas automáticos para resumir, simplificar o generar textos, pero estas tecnologías pueden reproducir estructuras confusas, información incorrecta o sesgos presentes en los datos de entrenamiento.

En este escenario, la formación del corrector especializado le permite evaluar críticamente los resultados producidos por estas herramientas, detectar errores o simplificaciones problemáticas y garantizar que los textos mantengan claridad, precisión y adecuación.

Por estas competencias y por su capacidad para detectar obstáculos de comprensión y proponer soluciones concretas, el papel del corrector es fundamental en los proyectos de lenguaje claro y accesibilidad, y su aporte fortalece ese trabajo interdisciplinario que construye una comunicación más equitativa e inclusiva para todas las personas.

Madrid, 26 de mayo de 2026.

Cuando el cuidado del texto también preserva la memoria lingüística

La corrección de textos suele asociarse, de manera casi automática, con la aplicación de normas, la detección de errores y la adecuación de un escrito a un estándar lingüístico. Sin embargo, esta mirada resulta incompleta si se la piensa desde una perspectiva social y cultural más amplia. En América Latina, donde conviven cientos de lenguas originarias con historias, trayectorias y grados de vitalidad muy distintos, la corrección puede convertirse en una práctica clave para la preservación lingüística, siempre que se la ejerza desde una ética del respeto, la escucha y la colaboración.

Las lenguas originarias no son únicamente sistemas de comunicación: son archivos vivos de conocimientos, cosmovisiones y memorias colectivas. Muchas de ellas han sido históricamente desplazadas de los ámbitos de escritura formal por la imposición de lenguas coloniales, y eso generó una brecha profunda entre oralidad y escritura. En ese contexto, cada texto producido en una lengua originaria —sea literario, educativo, institucional o comunitario— adquiere un valor que excede lo comunicativo y se inscribe en un proceso de afirmación cultural. Allí, la figura del corrector o de la correctora profesional puede tener un lugar muy importante.

A diferencia de lo que ocurre con lenguas ampliamente estandarizadas, la corrección en lenguas originarias no puede limitarse a la aplicación mecánica de reglas fijas. En muchos casos, los alfabetos son recientes, coexisten varias propuestas ortográficas o existen diferencias significativas entre variedades regionales. Lejos de ser un obstáculo, esta situación invita a repensar la corrección como una práctica de registro, documentación y acompañamiento. El trabajo del corrector se transforma entonces en un espacio de mediación entre usos reales, decisiones gráficas y contextos de circulación del texto.

Desde ese lugar, corregir no es imponer una forma “correcta” única, sino contribuir a la coherencia interna de un texto, respetar las elecciones del hablante o de la comunidad y dejar constancia de criterios que puedan ser útiles para futuras producciones. La corrección se vuelve una herramienta de preservación, en tanto ayuda a fijar por escrito usos lingüísticos que, de otro modo, podrían quedar dispersos o invisibilizados. Cada decisión documentada, cada glosario elaborado, cada criterio explicitado suma a la construcción de una memoria escrita de la lengua.

La relación entre corrección y preservación también se manifiesta en el trabajo con corpus y archivos. La recopilación, la transcripción y la revisión de textos orales o escritos en lenguas originarias necesita una mirada atenta a la variación, a los contextos de uso y a las particularidades fonológicas y morfosintácticas de cada lengua. En estos procesos, el corrector actúa como un investigador capaz de detectar irregularidades, inconsistencias y patrones emergentes, sin perder de vista que se trata de lenguas vivas y en transformación.

Además, así concebida, la corrección contribuye a ampliar los espacios de circulación de las lenguas originarias. En este punto, el aporte de la tecnología resulta cada vez más significativo. Las herramientas digitales permiten hoy crear y gestionar corpus, sistematizar variantes gráficas, elaborar glosarios dinámicos, registrar audio y video vinculados a los textos escritos y facilitar el acceso a materiales que, de otro modo, quedarían fragmentados o dispersos. Utilizadas de manera crítica, estas tecnologías no reemplazan el trabajo humano ni el saber comunitario, pero sí potencian la capacidad de registro, análisis y difusión de las lenguas originarias.

El uso de recursos tecnológicos, incluida la inteligencia artificial aplicada a tareas de apoyo, puede aliviar procesos repetitivos y abrir tiempo para la reflexión lingüística y el diálogo intercultural. Para la corrección profesional, esto implica nuevas posibilidades de intervención: documentar decisiones, comparar usos, acompañar procesos de escritura emergentes y contribuir a la creación de materiales sostenibles en el tiempo. Así, la tecnología se integra como aliada en una tarea que es esencialmente humana, como el cuidado responsable de las palabras y de las lenguas que las hacen posibles. Textos bien trabajados, claros en sus criterios y respetuosos de las comunidades que los producen, tienen mayores posibilidades de ser publicados, difundidos y utilizados en ámbitos educativos y culturales, y la tarea del corrector incide también en la vitalidad de la lengua, al facilitar su presencia en nuevos soportes y contextos.

Este enfoque exige una ética profesional específica. La corrección de textos en lenguas originarias o de contacto no puede realizarse de manera aislada ni desde una posición de autoridad externa. Requiere diálogo con hablantes, docentes, investigadores y referentes comunitarios, así como una formación continua y una disposición a cuestionar los propios marcos normativos. 

Pensar los vínculos entre corrección de textos y preservación lingüística implica ampliar la noción misma de la profesión, capaz de aportar a la defensa de la diversidad lingüística y al fortalecimiento de lenguas históricamente relegadas. En un continente marcado por la pluralidad, asumir este desafío inscribe nuestra práctica profesional en un compromiso más amplio con la memoria, la identidad y el derecho a la palabra.

* Comisión de Preservación Lingüística.

El libro: estructura externa y estructura interna

Comisión de Lexicografía-RedACTE

Abril es reconocido como el mes del libro, con el 23 de abril como fecha central al celebrarse el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, instaurado por la UNESCO en 1995 para promover la lectura, la protección del derecho de autor y la industria editorial. La fecha conmemora el fallecimiento de autores como Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega.

Dentro del mes también destacan el 2 de abril, Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, y el 26 de abril, Día del Librero, reforzando la importancia de la lectura, la formación de nuevos lectores y el acceso a los libros.

Para una mejor comprensión, dividiremos el libro en dos partes: externa e interna.

Estructura externa

cabezada: pequeño cordón de seda o algodón que remata el lomo en sus extremos por estética o refuerzo.

canto: corte del libro opuesto al lomo. A veces puede ser jaspeado o decorado.

cinta marcadora o de lectura, marcapágina, cinta señaladora: cordón de color que se ve en los extremos del lomo (arriba y abajo) al abrir el libro. Originalmente, servía para reforzar la costura, pero hoy es solo decorativo.

contracubierta o contratapa: llamada también cubierta trasera o de revés. Es la cara posterior del libro que cierra el volumen. Su función, además de proteger el cuerpo de la obra, es habitualmente informativa y promocional; suele incluir una sinopsis de la obra, breves datos biográficos del autor, el código de barras (ISBN) y el logotipo de la colección o editorial.

corte: superficie que queda a la vista tras refilar (cortar) las hojas del libro con la guillotina. Un libro tiene tres cortes: corte superior (o de cabeza): el margen de arriba. corte inferior (o de pie): el margen de abajo. corte delantero (o de frente): el lado opuesto al lomo.

cubierta o tapa: cada una de las partes (anterior y posterior) de papel, cartulina o tela que cubren y protegen los pliegos del libro. En la terminología técnica, la «cubierta anterior» es lo que comúnmente se denomina portada exterior, donde figuran obligatoriamente el título de la obra, el nombre del autor y el sello editorial.

faja o banda: tira de papel estrecha, independiente de la encuadernación, que rodea el libro por el exterior de las cubiertas. Tiene un propósito estrictamente publicitario o informativo (anuncio de premios, número de ejemplares vendidos o frases de crítica), y se diseña para ser desechada por el lector tras la compra.

lomo: parte externa del libro opuesta al canto donde aparecen el título, el autor y la editorial. 

sobrecubierta: envoltura de papel, generalmente impresa y desmontable, que cubre el libro con función protectora y promocional. Suele incluir información como la sinopsis, datos del autor y elementos gráficos. Se usa especialmente en ediciones de tapa dura.

solapas: prolongaciones laterales de las cubiertas (delantera y trasera) que se doblan hacia adentro, abrazando las páginas de cortesía o la tripa del libro. Por lo general, la solapa delantera se destina a la biografía del autor o a una breve reseña de la obra, mientras que la trasera suele listar otros títulos de la misma colección o editorial.

Estructura interna

Páginas de inicio

agradecimientos: nota breve que se ubica luego de la dedicatoria o también al final del libro donde el autor expresa su gratitud a las personas e instituciones que apoyaron el proceso de creación, investigación y publicación del libro. Puede ser formal y solemne o íntimo y humorístico, según el estilo del autor y el género de la obra.

contraportada: página par (revés de la portadilla), enfrentada a la portada. 

dedicatoria: nota breve que se ubica al principio del libro, después de la página del título. Los destinatarios pueden ser personas conocidas del autor, otros autores, instituciones, el propio lector.

epígrafe: cita que suele estar ubicada después de la dedicatoria y antes del prólogo. Puede ser verdadera, falsa (atribuida falsamente a un autor), imaginada o anónima.

guardas, páginas de cortesía, de guarda o de respeto: cada una de las dos hojas de papel, con impresión o sin ella, que ponen los encuadernadores al principio y al final de un libro.

índice: lista ordenada de los capítulos, artículos, materias y otros contenidos de una obra, con indicación del número de página donde aparecen. Puede ir también al final de la obra. Existen de diverso tipo: onomásticos, toponímicos, analíticos, de figuras, ilustraciones o tablas, bibliográficos y otros.

página de créditos o página de legales: sección del libro donde se detallan todos los datos normativos, administrativos y de propiedad intelectual de la obra. Se ubica casi siempre en el reverso de la portada (página par).

portada: página que incluye el título completo del libro, el nombre del autor y el sello editorial.

portadilla o anteportada: página que lleva el título del libro en un tamaño menor de letra. Va antes de la portada.

Cuerpo o núcleo de la obra

capítulo: división principal del contenido de un libro.

epílogo: parte final de una obra literaria que se sitúa después del desenlace de la trama principal. Su función es dar un cierre definitivo a la historia, proporcionando información adicional sobre el destino de los personajes o resolviendo hilos narrativos que quedaron abiertos.

estudio introductorio: texto preliminar que contextualiza y analiza la obra, ofreciendo claves de lectura; suele estar a cargo de un especialista y es común en ediciones académicas o críticas. 

hoja: lámina de papel compuesta por dos páginas.

introducción: texto que abre formalmente el contenido de una obra y forma parte integral de ella, a diferencia del prefacio y del prólogo. Mientras que estos son «puertas de entrada» (se pueden quitar y el libro no pierde sentido), la introducción es el primer capítulo o sección donde se empieza a desarrollar el contenido del libro. En la tradición editorial, si un libro tiene tanto prefacio como prólogo, este último (si es de un tercero) suele ir primero para presentar al autor, y luego el prefacio para que el autor hable de su proceso.

nota al pie: aclaración que se sitúa en la parte inferior de la página para ampliar, comentar o citar una fuente relacionada con un fragmento específico del texto principal. Se conecta mediante una llamada (generalmente un número volado o superíndice, aunque a veces se usan asteriscos) que remite al lector al pie de la página para consultar la información adicional sin interrumpir visualmente el flujo de la lectura.

nota, nota preliminar o advertencia: texto breve, de carácter práctico y funcional, que precede al cuerpo principal de una obra y cuya finalidad es explicar o aclarar algún aspecto técnico, metodológico o circunstancial necesario para abordar la lectura.

número de página o folio: sucesión de cifras que indica el orden de las páginas de un libro. Puede ir situado en el medio o en los márgenes superior (cabeza) o inferior (pie). Es habitual que las páginas preliminares (índices, prólogos) lleven una paginación distinta, frecuentemente en números romanos.

página: cada una de las dos caras de una hoja. En un libro, las páginas impares van a la derecha (recto) y las pares a la izquierda (verso).

pie de página: espacio físico que ocupa el margen inferior de la hoja y que contiene habitualmente el número de página y, a veces, información que se repite en todo el libro o sección.

prefacio: texto introductorio que aparece al comienzo de un libro, antes del contenido principal. Casi siempre es redactado por el autor de la obra, a manera de advertencia o explicación previa. El autor lo utiliza para explicar por qué escribió el libro, qué metodología usó, qué dificultades encontró o para agradecer a quienes colaboraron. Tiene un carácter más práctico y personal que un prólogo o un estudio introductorio. Es el espacio donde el autor «da la cara» antes de que empiece el contenido propiamente dicho.

presentación: texto inicial, generalmente breve, que introduce la obra desde una perspectiva institucional o editorial y destaca su relevancia o contexto. A diferencia del prólogo, no busca un aval crítico ni literario, y a diferencia de la introducción, no forma parte del desarrollo del contenido.

prólogo: texto explicativo que precede el cuerpo de una obra. Puede ser escrito por el autor o por otra persona. Aunque en el habla cotidiana prólogo y prefacio se usan de forma indistinta, en la lexicografía editorial y la bibliología existen matices técnicos que los separan. La diferencia radica principalmente en la intencionalidad y la autoría. El prólogo puede ser del autor o, más frecuentemente, de un tercero (un experto, un crítico o un escritor reconocido) que actúa como «padrino» de la obra. Su fin es presentar la obra al lector, situarla en un contexto literario o histórico y, a menudo, elogiar sus virtudes para invitar a la lectura. Suele tener un tono más narrativo o ensayístico. Si es de otro autor, se denomina prólogo alógrafo.

titulillo, cornisa o encabezado: elemento de la composición editorial que se coloca en el margen superior de las páginas. Su función es orientar al lector sobre la parte del libro en la que se encuentra sin que tenga que volver al índice. Por norma estética, el titulillo no debe aparecer en las páginas que están totalmente en blanco ni en aquellas donde comienza un capítulo (páginas de inicio de sección).

tripa (España) o cuerpo de la obra: conjunto de hojas o pliegos impresos y ordenados que conforman el contenido íntegro del libro, antes de ser unidos a las tapas o cubierta, y donde comienza la numeración arábiga (1, 2, 3…). Es la estructura interna del ejemplar considerada como un bloque sólido tras el proceso de cosido o fresado.

Páginas finales

anexo: textos, cuadros, documentos, testimonios y otros recursos que se agrupan al final de la obra, ya que, por su extensión, no pueden incluirse en forma de notas. Es material ajeno a la autoría del libro, pero que el autor decide incluir porque es indispensable para comprender la obra.

apéndice: texto o material informativo elaborado por el propio autor de la obra que complementa, amplía o ilustra lo expuesto en el cuerpo del libro sin interrumpir el flujo de la lectura principal.

bibliografía: parte situada al final donde se consigna la lista de textos (libros, revistas, sitios web, documentos y otros) consultados, citados o utilizados por el autor. Debe seguir un sistema de citación específico (como APA, MLA o Chicago). 

colofón: anotación que se coloca al final de los libros y que es la última parte impresa de una obra. Detalla datos de la impresión como lugar, fecha, domicilio de la imprenta y cantidad de ejemplares editados.

glosario o vocabulario: catálogo alfabético de definiciones de voces técnicas, dialectales, de una misma disciplina, de una misma obra, en desuso, entre otras.

nota final: aclaración que se sitúa al cierre del capítulo o al final de todo el libro.

reseña biográfica: texto breve y expositivo que resume los hitos más relevantes de la vida y trayectoria del autor. Puede ubicarse en las solapas de los libros o en las páginas finales.

Referencias bibliográficas

Alvarado, Maite (1994). Paratexto. Eudeba. https://ies6017-sal.infd.edu.ar/sitio/wp-content/uploads/2019/11/Paratexto-Maite-Alvarado.pdf

Biblioteca Nacional de España (BNE). Glosario de términos bibliográficos. bne.es/es/servicios/glosario

Eguaras, Mariana. “Las partes de un libro y su terminología”. https://marianaeguaras.com/las-partes-de-un-libro-y-su-terminologia/?srsltid=AfmBOoqBNbdXE39RzpnVbjZQ6-gB7YPFsbL273nlCWTukxmwA6l56lof

FundéuRAE. “Contraportada”. https://www.fundeu.es/consulta/contraportada-2098/

Martínez de Sousa, José (1995). Diccionario de tipografía y del libro. Paraninfo.

Martínez de Sousa, José (2004). Diccionario de bibliología y ciencias afines. Ediciones Trea.

Ministerio de Educación y Cultura de España (1999). Reglas de catalogación. https://www.bne.es/sites/default/files/repositorio-archivos/00000022.pdf 

Real Academia Española. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición. dle.rae.es

Comisión de Lexicografía-RedACTE: Claudia Dorado Sánchez (ASPPECTO), Diana Gamarnik (PLECA), Raquel Rodríguez (UniCo), Dilia Martínez (Honduras), Tania Fernández (Panamá)

Portafolio digital para profesionalesde la corrección

Por Andrea Villamarín 🇺🇾

¿Qué es? ¿Por qué tener uno?

El portafolio (también porfolio, historial o dossier) es un dispositivo que presenta de manera atractiva y práctica una selección de trabajos previos de un profesional. 

Su uso, ampliamente extendido en el sector creativo (publicidad, diseño, ilustración y arquitectura), es tan importante que suele sustituir al curriculum vitae a la hora de buscar empleo o conseguir clientes.

Esta práctica se ha extendido al sector de la corrección y de la edición: en la actualidad, varias empresas, organismos y editoriales han comenzado a pedir portafolios de correcciones previas.

Por ello, hoy mencionaremos los elementos que no deberían faltar en tu portafolio, algunos consejos para que le saques el máximo provecho y las recomendaciones de plataformas para crearlo de modo gratuito.

Elementos imprescindibles en tu portafolio

En primer lugar, una sección con tu presentación. Nombre, apellido, una foto de medio cuerpo (donde se te vea desde la cintura hacia arriba, es decir, un poco más amplia que la foto carné). En esta sección es necesario que describas tu formación específica en corrección, si cuentas con alguna especialización y cuáles han sido tus trabajos en los últimos dos años. Es muy conveniente incluir un enlace a tu WhatsApp (es preferible la versión Business) y otras vías de contacto (perfil de LinkedIn y correo electrónico).

A continuación, muestra algunos de tus trabajos, si cuentas con experiencia y permiso de los autores. Es aconsejable presentar una selección de casos, no todos, en formato de «antes y después». Si no tienes experiencia en corrección o si los autores no te autorizaron, puedes mostrar algunas correcciones de tus épocas de estudiante. El objetivo es que la persona que mira tu portafolio sepa cómo intervienes en un texto y qué resultados eres capaz de obtener, y no tanto para quién trabajaste.

Si te especializaste en diversos sectores de la corrección (por ejemplo: ensayos de medicina y literatura juvenil), lo ideal sería mostrar estos trabajos en dos subsecciones diferentes y no mezclarlos.

Si tienes recomendaciones o testimonios de clientes, puedes también incluirlos en otra sección. Esto abarca lanzamientos, fotos, premios y menciones de libros que has corregido; porque si bien la distinción fue para el autor, esto genera en quien visita el portafolio el deseo de llegar también a ese hito.

Finalmente, incluye una sección con datos de contacto: redes sociales profesionales, teléfono celular y correo electrónico. Puedes agrupar estos enlaces en aplicaciones como Linktree (que tiene una versión básica gratuita) y agregarlos en formato de hipervínculo en cada una de las secciones, así quien observa tu portafolio no necesita deslizar hasta la última sección para escribirte.

Conoce más sobre el proceso para crear un portafolio en estos enlaces: Paso a paso y consejos para realizar un portfolio creativo digital que destaque frente a los demás y Portafolio digital: qué es, tipos y herramientas de creación | Blog CC.

Aquí encontrarás algunos ejemplos de portafolios creativos, ideas de diseño y la inspiración necesaria para dar el puntapié inicial: Nota en Hostinger y 18 Digital Portfolio Examples (en inglés).

Algunos consejos

Mantén tu portafolio siempre actualizado con los últimos avances y con las vías de contacto que utilizas con mayor frecuencia.

No incluyas todos los trabajos que has realizado, solo los más relevantes.

Utiliza colores, elementos de diseño y tipografías que comuniquen tu forma de trabajar y tus intereses: si te dedicas a ediciones académicas, elige colores como el blanco, el negro y el azul marino, y tipografías clásicas (Arial, Times New Roman). Si tu área de expertise es  género, elige tonos lilas y violetas. Si te dedicas a libros infantiles o educación, elige colores primarios y tipografías sin serifa.

Si usas tarjetas personales, incluye un código QR que lleve directo a tu portafolio. 

En tu curriculum vitae inclúyelo como enlace o también como código QR.

Plataformas gratuitas

Algunas plataformas en las que puedes crear tu portafolio gratuitamente:

— Behance: la aplicación preferida de los profesionales del diseño, altamente aconsejable si combinas corrección con diseño editorial. Pertenece a la familia de servicios Adobe.

— Canva: en su sección de plantillas puedes ver algunas opciones para crear tu portafolio. Recuerda que una vez que lo hayas diseñado, debes configurarlo para compartirlo en modo público. El punto extra de esta plataforma es que permite descargar el portafolio como archivo PDF.

— Wix: genera de manera intuitiva páginas web que funcionan como portafolios. Cuenta con una versión gratuita y otra de pago, que te permitirá obtener tu propio dominio.

— Google Sites: al igual que Wix, puedes crear una página de manera gratuita y, si lo deseas, pagar el dominio. Se añade, como ventaja, que pertenece a la suite de Google y muchas de sus funcionalidades te serán familiares si ya has trabajado con alguna de las herramientas de Workspace.

— Genially: con diversidad de plantillas, muy dinámicas y visuales.

Esperamos que este artículo haya sido de utilidad para impulsar tus servicios y comunicar tu valor profesional.

Semana Santa y Pésaj

A lo largo de los siglos, términos provenientes del latín, el griego y el hebreo han moldeado nuestra forma de entender festividades como la Semana Santa o el Pésaj. Lo que a simple vista parecen tradiciones aisladas revela, bajo el lente de la lexicografía, un diálogo constante. Desde la solemnidad de las procesiones hasta la riqueza de las mesas regionales, este trabajo explora cómo el español de América y España adapta, conserva y transforma el vocabulario de la fe, demostrando que, incluso en la diversidad de sus acepciones, el idioma aún es nuestro punto de encuentro más sólido.

Las palabras no solo nombran celebraciones, también preservan historia, memoria y cultura. Semana Santa y Pésaj comparten raíces lingüísticas, pero expresan tradiciones distintas que, paradójicamente, también dialogan entre sí. 

Orígenes

También conocida como Semana Mayor o Semana Grande, la Semana Santa es la conmemoración cristiana de la pasión, la muerte y la resurrección de Jesús, celebrada como tal desde el siglo IV. Etimológicamente, proviene de la unión de «semana» (del latín septimana, ‘siete días’) y «santa» (del latín sanctus, ‘consagrado a Dios’). El adjetivo «santa» indica que es un tiempo consagrado a la reflexión, la liturgia y los misterios de la redención cristiana.

Etimológicamente, el término Pésaj deriva de una raíz hebrea que tradicionalmente se ha interpretado como ‘pasar por alto’ o ‘saltar’ (en alusión al relato del Éxodo), aunque desde el punto de vista lingüístico también se vincula con los conceptos de ‘protección’ y  ‘amparo’. Esta idea de tránsito o preservación es la que dio origen, a través del griego y el latín, a nuestra palabra Pascua.

Términos relacionados

Miércoles de Ceniza: Marca el inicio de la Cuaresma. Es un tiempo de reflexión y conversión que simboliza el arrepentimiento y la fragilidad humana, culminando en la Semana Santa.

Cuaresma: Período de cuarenta días de preparación espiritual, oración, ayuno y abstinencia de carnes rojas para los católicos y otros cristianos.

Domingo de Ramos: Día con el que comienza la Semana Santa. El nombre completo es Domingo de Ramos y Pasión (en latín, Dominica in Palmis de Passione Domini).

Jueves Santo: Recuerda la Última Cena, en la que Jesús establece el modelo de la Eucaristía o Santa Comunión.

Viernes Santo: Conmemora la crucifixión de Cristo y su posterior muerte. Se celebra como un día de ayuno y con el Vía Crucis.

Sábado Santo: Es el día de reposo entre la crucifixión de Cristo y su resurrección. Durante esa noche se realiza la Vigilia Pascual. 

Domingo de Resurrección/Domingo de Pascua o Pascua: En la Iglesia católica, es la fiesta solemne de resurrección de Jesús.

Gastronomía típica de Semana Santa

Las celebraciones religiosas también generan vocabulario gastronómico. La lengua registra esa relación entre fe, memoria y mesa.

En la tradición cristiana, la abstinencia de carnes rojas en determinados días dio lugar a expresiones como comida de Vigilia o empanadas de Vigilia, en las que el pescado sustituye la carne vacuna y porcina, entre otras. En varios países, durante estos días, suelen prepararse platos con bacalao o dulces tradicionales, no exclusivos de la fecha, cuya presencia aumenta por costumbre y significado cultural.

En algunos países andinos se preparan los llamados doce platos de Semana Santa, una tradición regional con sus propias variantes locales que combina simbolismo y diversidad culinaria.

En distintos países del mundo hispano, el Domingo de Pascua se asocia con los huevos de Pascua y la rosca de Pascua, símbolos de vida y renovación.

En la tradición judía, en el Pésaj se incorporan alimentos específicos como el pan ácimo (matzá), que recuerda la salida apresurada de Egipto y la imposibilidad de dejar fermentar el pan.

Algunas de las preparaciones más representativas de la Semana Santa en los países hispanoamericanos son las siguientes:

Arroz con bacalao: arroz blanco, bacalao, vegetales y culantro.

Ayote: calabaza en almíbar.

Bienmesabe: dulce de arroz, leche y raspadura. 

Bollos de pescado: mazorca de maíz molido rellena de pescado.

Ceviches: de corvina, camarón y pulpo o incluso opciones innovadoras como ceviche de mango o coliflor.

Chicheme de coco: bebida caliente o fría a base de maíz pilado, leche y coco. 

Chipa o chipá: pan de almidón de mandioca (yuca) y queso.

Cocadas: dulces a base de coco rallado y azúcar o raspadura (endulzante sólido derivado de la caña de azúcar).

Dulce de marañón: conserva de marañón en raspadura, con semillas de marañón asadas incluidas en la preparación.

Empanadas de chiverre: rellenas de una calabaza grande que se cocina con dulce de caña.

Empanadas de Vigilia: rellenas de atún, bacalao, merluza o caballa, cebolla, huevo duro y condimentos. Suelen comerse durante toda la Semana Santa.

Ensalada de papa con atún: ensalada fría preparada con papas, atún, mayonesa, cebollas y apio.

Enyucado: pastel de yuca, coco y queso.

Fanesca: guiso de pescado, granos tiernos, leche y huevo, acompañado de plátano frito y otros aderezos. Se consume especialmente en Viernes Santo.

Huevo de Pascua: símbolo tradicional de fertilidad, vida y renovación, adoptado por la cultura cristiana para representar la resurrección de Cristo. Actualmente, se elaboran sobre todo con chocolate (blanco, amargo o con leche), moldeados y decorados con confites, glaseados, o rellenos de sorpresas (juguetes y otras golosinas).

Pan Bon: del inglés bun, pan oscuro especiado con frutas confitadas. En la cultura afroantillana de Colón y Panamá, se ha convertido en un sustantivo propio de la época.

Pastel de chucho: guiso de pescado con plátano maduro.

Pescado frito: por lo general pargo o corvina, con arroz blanco y ensalada.

Rosca de Pascua: pan leudado, a base de harina, leche y huevos, que tradicionalmente se endulza con crema pastelera y se decora con huevos. Simboliza el renacer eterno.

Tarta pascualina: masa de hojaldre rellena con espinaca o acelga, ricota y huevos duros.

Torreja o torrija: rebanada de pan empapada en leche y rebozada con huevo, frita y endulzada.

Torrejita de bacalao o camarón: mezcla frita de harina de maíz, huevo y marisco.

Tradiciones de Semana Santa en distintos países

Las celebraciones de Semana Santa se expresan de manera diversa en el mundo hispanohablante.

🇦🇷 Argentina: Las ceremonias más usuales son la visita a siete templos el Jueves Santo y los Vía Crucis, sobre todo en Tandil (provincia de Buenos Aires) y Puerto Madryn (submarino, provincia de Chubut). Son comunes la rosca de Pascua y los huevos de Pascua (que se regalan el Domingo de Resurrección). Las comidas típicas son la tarta pascualina y las empanadas de Vigilia (rellenas de atún o de caballa). 

🇧🇴 Bolivia: El Jueves Santo, muchas familias visitan siete o catorce iglesias, en representación de los sacramentos o de las etapas de Jesús en el Vía Crucis, respectivamente. También son comunes los viernes de ayuno durante la Cuaresma y, sobre todo, durante el Viernes Santo, como gesto de purificación del cuerpo y del alma. Con variantes según la región geográfica, en representación de los apóstoles, es característica la elaboración de doce platos, entre ellos: queso humacha, carbonada, ají de papalisa, ají de arvejas, ají de cochayuyo, papas a la huancaina, sopa de camarones, wallake de pescado (pejerrey, mauri, karachi o trucha), locro de zapallo, humintas y arroz con leche.

🇨🇱 Chile: Se realizan procesiones en calles de ciudades y pueblos, representando la pasión y muerte de Jesús. Destaca el Vía Crucis en el Cerro Placeres de Valparaíso y actividades comunitarias en los barrios. Al mantenerse la abstinencia de carnes rojas el Viernes Santo, se consumen preparaciones a base de pescados y mariscos, como empanadas de mariscos, merluza frita y machas a la parmesana.

🇨🇴 Colombia: Las procesiones son el eje central de la celebración, en especial en ciudades como Popayán (Patrimonio de la Humanidad) y Mompox. En estas marchas, cargueros llevan sobre sus hombros «pasos» que representan escenas de la Pasión, acompañados de música sacra y sahumerios. Se acostumbra preparar platos a base de pescado (como el viudo de pescado o el pescado seco) y dulces típicos regionales (dulce de mamey, de ñame o de leche).

🇨🇷 Costa Rica: Son típicas las procesiones de «Cintas», desfiles religiosos en los que se utilizan imágenes coloniales de valor artístico, cuya característica distintiva es el uso de cintas de colores que cuelgan de las andas, que son sostenidas por los fieles como símbolo de su promesa o en agradecimiento al favor recibido. Las comidas tradicionales son las empanadas de chiverre y el arroz con leche. 

🇪🇨 Ecuador: En ciudades como Cuenca y Quito, se acostumbra visitar las iglesias del centro histórico, que se adornan con arreglos florales y donde se exponen tesoros artísticos coloniales durante el Jueves Santo. La comida típica es la fanesca, una sopa elaborada con doce granos tiernos (que representan a los apóstoles) y bacalao seco (que representa a Jesús). 

🇪🇸 España: Se destacan las procesiones, las cofradías y las hermandades, que demuestran profundo fervor religioso y tradición cultural. Los penitentes acompañan pasos (imágenes religiosas) al ritmo de tambores y saetas. Son tradicionales las torrijas, dulce típico de estas fechas. 

🇬🇹 Guatemala: Las alfombras de aserrín coloreado, flores y una variedad de materiales decoran las calles durante las procesiones. En la gastronomía de la época destacan el pescado seco forrado (envuelto en huevo), el pescado a la vizcaína, los encurtidos de verduras, los tamales y postres icónicos como las torrejas, los molletes y las frutas en miel.

🇭🇳 Honduras: Los fieles crean en las calles enormes y coloridas alfombras artesanales con escenas bíblicas para el Vía Crucis del Viernes Santo. Se acostumbra comer sopa de tortas de pescado seco y dulces en almíbar, como de ayotes (calabazas) y ciruelas.

🇲🇽 México: Se realizan procesiones y representaciones de la Pasión de Cristo. El término «vigilia» también marca preparaciones gastronómicas sin carne roja. El platillo que destaca es la capirotada, postre elaborado con pan, miel y queso.

🇵🇦 Panamá: El léxico de Semana Santa refleja una importante herencia multicultural y la gastronomía de la época aporta términos que son patrimonio de la identidad nacional. Durante estos días, aumenta la preparación de platos con bacalao y de dulces tradicionales, como el dulce de marañón, que no son exclusivos de la fecha, pero adquieren mayor presencia por costumbre religiosa.

🇵🇾 Paraguay: En la localidad de San Ignacio, se realiza una procesión nocturna iluminada por miles de candiles de apepú (naranja agria) y antorchas. El camino se llena de «cuadros vivientes» que recrean obras de arte sacro. Durante el Jueves Santo, las familias se reúnen para preparar grandes cantidades de chipa o chipá en hornos de barro.

🇵🇪 Perú: La festividad combina profundo fervor católico con tradiciones andinas. Las actividades principales incluyen masivas procesiones, la visita a siete iglesias (Jueves y Viernes Santo), el recojo de palmas y la quema de Judas. Como en Bolivia, es característica la preparación de doce platos típicos, entre ellos sopas y chupes de pescados y mariscos. 

🇺🇾 Uruguay: Aquí, la Semana Santa fue denominada oficialmente Semana de Turismo. El cambio refleja una decisión cultural y política: conservar el período vacacional, pero desvincularlo de su denominación religiosa, lo que muestra cómo la lengua puede adaptarse a decisiones laicas del Estado.

🇻🇪 Venezuela: En Caracas, una multitud de devotos vestidos de morado acuden el Miércoles Santo a la basílica de Santa Teresa para agradecer favores a esta imagen, que se adorna con orquídeas moradas (la flor nacional). La comida tradicional es el pastel de chucho.

Celebración del Pésaj (presente en varios países)

El Pésaj incluye términos específicos como:

  • Séder: cena ritual donde se relata el Éxodo.
  • Matzá: su consumo es en la tradición judía una prescripción central del Séder. Este término, plenamente incorporado al léxico español en contextos culturales específicos, convive con el concepto de pan ácimo (del griego ázymos, ‘sin levadura’).
  • Maror: hierbas amargas, lechuga, rábano.
  • Jaróset: mezcla dulce de manzanas picadas, nueces picadas, miel, canela y un poco de vino rosado.
  • Gefilte fish: mezcla de pescados molidos —comúnmente merluza, lucio, carpa—, unidos con huevo, harina de matzá y especias, formados en albóndigas o rodajas y luego hervidos en un caldo de zanahoria y cebolla o cocinados al horno.
  • Jrein: pasta picante hecha a base de rábano y remolacha.

La Semana Santa y el Pésaj son celebraciones que cambian de forma según el país, pero los términos que las acompañan conservan en el tiempo una memoria común.

Referencias

Diccionario de americanismos – ASALE

Diccionario de la lengua española – RAE

Pascua judía (etimología)

Semana Santa (Guía de redacción de Fundéu)